Historia
Para el remake de Ocarina of Time de Nintendo Switch 2.
Todas las escenas de Ocarina of Time en el orden en que se ven y quién dice cada frase. 101Leafy investigó el juego.
De niño
Escena 1 · Bosque Kokiri
Hace mucho tiempo, existió una tierra llamada
Hyrule. Se decía que creada por seres divinos...
En los confines de dicha tierra,
se encontraba un pequeño bosque.
En él, un árbol viejo y solitario
velaba por la seguridad de sus habitantes.
Estos eran conocidos como los kokiri.
Cada niño kokiri tenía un hada por acompañante,
y llevaba una vida sencilla y apacible.
Sin embargo, uno entre ellos...
un niño muy particular, no tenía hada.
Escena 2 · Bosque Kokiri
Noto... que ya no es mucho...
el tiempo que me queda...
Me apena saber que pronto no podré velar
por el bosque. Debo garantizar su seguridad.
He de encomendárselo todo al niño.
¡Estoy aquí, Gran Árbol Deku!
¿En qué puedo servirte?
Aquí estás.
He de pedirte que me hagas un favor...
Es urgente.
Tengo que hablar con cierta persona.
Necesito que la traigas ante mí.
Claro. Pero ¿quién es?
Es el único niño en el bosque
que todavía no tiene un hada.
Su nombre es Link.
Entendido. ¡Voy a buscarlo!
¡Link! ¡Eh, Link, despierta!
El Gran Árbol Deku quiere verte.
¡Venga, despierta!
¡Vamos!
¿Para qué querrá el Gran Árbol Deku
hablar con este dormilón?
¡Por fin te despiertas!
¡Hola! Soy el hada Navi.
El Gran Árbol Deku me ha pedido
que te lleve ante él.
Quiere hablar contigo.
Venga. ¡Yo te acompaño!
Escena 3 · Bosque Kokiri
¡Hola, Link!
Escena 4 · Bosque Kokiri
¡Ajá! ¡Lo sabía!
¡Un hada!
¡Un hada te acompaña!
¡Ni te imaginas lo que me alegro por ti, Link!
Hola, hada bonita. ¿Cómo te llamas?
¡Vaya, Link! ¡Vas a ver al Gran Árbol Deku!
Debe de tratarse de algo importante...
Todos los kokiri tenemos nuestra propia hada.
Y creo que hoy ha llegado ese día para ti.
¡Vas a ser un kokiri con todas las de la ley!
Bueno, será mejor que te des prisa.
Vas a ver al Gran Árbol Deku...
¡Qué emoción!
¡Soy Navi! El Gran Árbol Deku me pidió
que fuese a llamar a Link... ¡y eso he hecho!
Escena 5 · Bosque Kokiri
Gran Árbol Deku, ya he vuelto.
Eso veo, Navi. Gracias por tu ayuda.
Ah, Link...
Hay una razón por la que te he hecho llamar,
y es que debo pedirte un favor.
Pero, antes de eso, tengo una pregunta...
Link, entiendo que has estado teniendo
pesadillas todas las noches, ¿es eso cierto?
Escena 6 · Bosque Kokiri
Muy bien. Ahora escúchame
con mucha atención.
En tiempos inmemoriales, me fue encomendado
un valiosísimo objeto.
Se trata de un elemento clave para mantener
la paz en toda la tierra de Hyrule.
Hablo de la piedra espiritual del bosque.
¿Mmm? La piedra espiritual del bosque...
Por desgracia... ha aparecido un ser maléfico
que pretende usar la piedra para hacer realidad
sus nefarios propósitos...
Con gran sigilo, consiguió liberar una criatura
en lo más profundo de mis raíces. Así es como
planea robar la piedra espiritual.
¡Oh, no! ¡¿Está dentro de ti, Gran Árbol Deku?!
Así es. La bestia creció y se hizo fuerte
sin que yo me percatara de ello... Cuando quise
darme cuenta, ya era demasiado tarde.
Link, ahora he de pedirte ayuda.
Mi deber es proteger la piedra espiritual
del bosque a toda costa.
Por ello, me dirijo a ti.
Te lo ruego... Busca en mi interior y,
con la ayuda de Navi, derrota al monstruo
que anida en lo más profundo de mí.
Mmm... Es justo lo que me temía.
Escena 7 · Bosque Kokiri
Ah, has regresado. Conseguiste derrotar
a la criatura, Link. Buen trabajo.
Gracias a ti, he sido capaz de proteger
la piedra espiritual del bosque:
la Esmeralda de los Kokiri.
Tienes mi más sincero agradecimiento.
Veréis...
La Esmeralda de los Kokiri es una de las llaves
que dan acceso al Reino Sagrado. Y allí es
donde se encuentra la Trifuerza.
Mmm... Link, Navi.
Ha llegado el momento de hablaros
de la Trifuerza... y de los orígenes de Hyrule.
¿El Reino Sagrado? ¿La... Trifuerza?
Pero, Gran Árbol Deku... ¿por qué razón
quería ese monstruo la Esmeralda de los Kokiri?
Escena 8 · Bosque Kokiri
La Trifuerza, aquel símbolo áureo
que quedó en el Reino Sagrado...
contiene el poder de las mismísimas diosas.
Pero ahora... ha aparecido
un ser maléfico que ansía tal poder.
En un intento por llegar al Reino Sagrado,
soltó una bestia en mi interior para usurpar
la esmeralda que juré proteger.
Link... el siniestro hombre del que hablo
es quien aparece cada noche en tus sueños.
Escena 9 · Bosque Kokiri
Al principio, no existía orden,
y la vida no tenía forma aún.
Sobre el caos que acabaría convirtiéndose
en Hyrule, descendieron tres diosas de oro.
Din, la diosa del poder.
Nayru, la diosa de la sabiduría.
Y Farore, la diosa del valor.
Escena 10 · Bosque Kokiri
Din...
con sus poderosos brazos ígneos,
cultivó el suelo y creó las tierras rojas.
Nayru...
con su sabiduría, derramó su conocimiento
sobre la tierra y trajo orden al mundo.
Farore...
con su generoso corazón, insufló vida
a los seres que acatarían dicho orden.
Escena 11 · Bosque Kokiri
Las tres grandes diosas, una vez acabada su labor,
regresaron a su lugar de origen.
Al marcharse, dejaron tras de sí
un símbolo dorado.
Desde ese momento, aquel símbolo sagrado
representa los principios de nuestro mundo.
Y el lugar donde descansa
se convirtió en el Reino Sagrado.
Escena 12 · Bosque Kokiri
La Trifuerza le concederá cualquier deseo
a quien la posea.
Incluso si sus intenciones son malvadas...
Link, te voy a confiar esta piedra espiritual:
la Esmeralda de los Kokiri.
¡¿Eh?!
Has visto a ese hombre varias veces en sueños.
Y ahora has derrotado a la criatura
que había liberado.
Bien. Ha llegado el momento.
Eso se debe a que eres hijo del destino.
Tu sino es proteger a la Trifuerza
de ese ser maléfico.
Escena 13 · Bosque Kokiri
La Esmeralda de los Kokiri nunca debe
caer en manos de ese ser maléfico...
Pero ahora estoy débil.
El monstruo que desató en mi interior ha carcomido
mi cuerpo más allá de toda esperanza.
No puede ser...
He protegido la Esmeralda de los Kokiri
aún a costa de mi propia vida.
Esa motivación es lo que me ha hecho
seguir adelante...
Aunque me temo que ya ha llegado mi hora.
Mi querida Navi... Link y tú habéis vencido
al monstruo que había en mi interior...
Ambos formáis un gran equipo...
Ahora, debéis continuar sin rendiros...
Link... lleva la Esmeralda de los Kokiri
hasta el castillo de Hyrule.
Allí encontraréis a la princesa elegida
por el poder divino... Ella será quien os guíe.
Juntos, la princesa y tú
debéis proteger este mundo.
Cuento con vosotros...
Link... Navi...
Adiós...
Oh... Gran Árbol Deku...
¡En marcha, Link! ¡Al castillo de Hyrule!
Escena 14 · Bosque Kokiri
Voy a ver cómo está el Gran Árbol Deku.
Tú vete a casa, ¿entendido?
¡Oh! Link...
¡Eh! ¡Tú!
¿Q-qué le ha pasado al Gran Árbol Deku?
¿Se ha... marchitado?
No... no puede ser verdad... No me lo creo.
Aún vive, ¿verdad? ¡Di que sí!
El Gran Árbol Deku nos ha dejado...
Y, Link, tú tienes que...
Pero no puedes... No lo hagas, Link...
Tú, yo... y todos los kokiri tenemos prohibido
salir del bosque... ¿Lo recuerdas?
¡¿Lo recuerdas?!
Yo...
Link...
Vas... vas a marcharte...
Lo tienes decidido, ¿verdad?
En todo caso... debemos ir al castillo de Hyrule.
Por eso... ahora debemos partir...
Este sitio no es seguro.
Quién sabe qué monstruos merodean por aquí.
Tienes que marcharte del bosque.
¿Es eso?
Escena 15 · Bosque Kokiri
Lo sabía... Te marchas...
La cosa es que... siempre lo supe.
Sabía que un día te irías del bosque.
Link, tú eres... diferente al resto de nosotros.
Pero... aunque eso sea cierto...
Somos amigos. ¡Para siempre!
¿De acuerdo?
Mira, llevo un tiempo
haciendo esta ocarina para ti.
Por fin la he terminado.
¿Aceptas mi regalo?
Gracias. Cuídala bien.
Te enseñaré a tocarla.
Piensa en el bosque cada vez que toques
la ocarina. Y promete... que volverás.
Escena 16 · Llanura de Hyrule
Bueno, Link... Por fin ha llegado
la hora de emprender tu viaje.
Yo me llamo Kaepora Gaebora.
Estoy aquí para ofrecerte ayuda y servirte de guía.
El camino frente a ti está repleto
de peligrosos desafíos.
Mucho me temo que...
así es como lo ha dispuesto el destino.
El éxito de tu misión dependerá únicamente de ti.
Es algo que deberás tener muy presente.
Escena 17 · Llanura de Hyrule
Escucha, Link.
¿Ves ese camino? Lleva a aquel castillo que
se ve en lontananza. No es un lugar cualquiera:
se trata nada menos que del castillo de Hyrule.
Allí encontrarás a cierta princesa.
Recuerda lo que te dijo el Gran Árbol Deku.
En la larga aventura que te espera,
quizá no sepas a veces qué camino seguir.
En esos momentos, no dudes en consultar
la cronología para reflexionar sobre tus logros.
Eso te ayudará a recordar lo que debes hacer.
Y ahora he de proseguir mi camino.
Te esperaré en el castillo de Hyrule.
Escena 18 · Llanura de Hyrule
Observa, chico. La tierra que se extiende
ante nosotros es Hyrule, un lugar apacible
que debemos proteger a toda costa.
Aquel pico que se yergue a lo lejos es
la Montaña de la Muerte. Allí viven los goron,
guardianes de la piedra espiritual del fuego.
Al pie de la montaña está la aldea Kakariko,
hogar de los sheikah.
Antes de poner rumbo a la cima, te aconsejo
que hables con los vecinos. Seguro que tienen
muchas cosas interesantes que contarte.
Y recuerda: si te encuentras en un aprieto,
solo tienes que tocar la melodía que te enseñé.
Como mencioné antes, esa canción pasa de
generación en generación de la familia real y solo
la reconocen quienes mantienen vínculos con ella.
Te servirá para demostrar que eres un emisario
de su alteza.
Escucha... Los sueños de los que te ha hablado
la princesa son reales. No sería la primera vez
que acierta con sus premoniciones.
Su alteza es todavía tan joven...
Debemos hacer todo lo posible por ayudarla.
Te prometo que no me separaré de su lado.
Por tu parte, debes llevar a cabo la misión
que te ha encomendado.
Te lo ruego, ten mucho cuidado.
Pon rumbo sin demora a la aldea Kakariko
y de ahí parte a la Montaña de la Muerte.
Mmm... Primero a la aldea y luego a la montaña...
¡Vamos, Link, ya la has oído!
¡A la montaña!
Escena 19 · Llanura de Hyrule
¡Uuuh, uuuh! ¡Espera un momento, Link!
Aquello es la aldea Kakariko.
¿No te habían pedido que fueses
a ver a la princesa de Hyrule?
Si no lo has hecho aún,
deberías dirigirte al castillo.
Solo tú puedes cumplir la misión
que te ha encomendado el Gran Árbol Deku...
Es tu deber, Link.
Escena 20 · Llanura de Hyrule
¡Uuuh, uuuh!
¡Saludos, Link! ¿Te diriges a alguna parte?
Ya que estás aquí, me gustaría contarte un poco
acerca de esta tierra...
Más allá de aquel terreno boscoso se encuentran
las abundantes aguas del lago Hylia.
Si sigues la senda que arranca tras ese arco,
llegarás al valle Gerudo...
En él se halla la guarida de las bandidas gerudo.
Todavía eres demasiado joven, así que harías bien
en evitar ese lugar.
Por supuesto, eres libre de tomar la decisión
que más te plazca.
Aunque ya nos hemos visto antes
por allí, ¿recuerdas?
Tu camino no será nada fácil, Link,
pero recuerda que nunca debes rendirte.
¡Uuuh, uuuh!
Te habían pedido que fueses
a ver a la princesa de Hyrule, ¿cierto?
En ese caso, deberías dirigirte al castillo...
En cualquier caso, Link... debes poner rumbo
al castillo de Hyrule cuanto antes.
Escena 21 · Llanura de Hyrule
¡Uuuh, uuuh!
Aquí arriba, Link.
Si continúas en esa dirección, llegarás
a un enorme lago de aguas cristalinas.
Se trata del lago Hylia.
Un pueblo acuático protege el lugar,
desde las orillas hasta el mismísimo fondo...
Los zora.
Si no lo has hecho aún, en el mapa podrás
consultar todos los lugares que has visitado.
Ten mucho cuidado en tus viajes, ¡uuuh, uuuh!
¡Espera un momento, Link!
Te habían pedido que fueses
a ver a la princesa de Hyrule, ¿cierto?
Si no has visitado ya a la princesa,
deberías dirigirte al castillo...
¡No olvides ir al castillo, Link!
¡Uuuh, uuuh!
Escena 22 · Castillo de Hyrule
¡Uuuh, uuuh!
Link, ¡aquí arriba!
Te felicito por haber llegado tan lejos,
joven aventurero. La princesa se encuentra
en el castillo que ves más adelante.
Me pregunto... qué clase de peripecias
te esperan.
Sigue tu camino, ¡pero ten mucho cuidado!
¡Uuuh, uuuh!
Escena 23 · Castillo de Hyrule
Pero ¿qué...? ¡¿Eh?!
Estaba durmiendo a pierna suelta...
¿Qué quieres de mí?
Mmm...
¿Quién eres, chico?
Eso es. Soy el dueño del rancho Lon Lon.
Me llamo Talon.
He venido al castillo a entregar leche,
pero... en fin, me he amodorrado un poco.
Debo de haberme quedado traspuesto.
Oh... ¡Oh, no! ¡Se ha quedado sola!
¡Menuda bronca me espera!
Escena 24 · Castillo de Hyrule
¿Quién...? ¿Quién anda ahí?
¿Y tú... quién eres?
¿Cómo has logrado entrar aquí?
Un momento...
¿Es un hada?
Entonces tú eres...
Perdón.
Qué modales; ni siquiera me he presentado.
Me llamo Zelda, soy la princesa de Hyrule.
¿Y quién eres tú?
¿No vas a decirme tu nombre?
Escena 25 · Castillo de Hyrule
Link...
Qué cosa más rara... Es la primera vez que oigo
tu nombre, pero me resulta familiar.
Quizá te resulte extraño que te diga esto...
pero creo que ya te conozco.
Vienes del bosque. Y llevas contigo
su piedra espiritual.
¿Me equivoco?
¿Cómo sabes eso?
No, te equivocas.
¡Estaba en lo cierto!
En mis sueños tengo premoniciones que luego
se cumplen. Me ocurre desde muy pequeña.
Creo que son algún tipo de señal...
Te he visto varias veces en sueños, Link.
En uno de ellos, Hyrule estaba cubierto
de nubes oscuras y siniestras, y el mundo
entero se hallaba sumido en la oscuridad...
Pero entonces surgió desde el bosque
un haz de luz que rasgaba las nubes
e iluminaba la tierra.
Aquella luz se transformó en un joven que
sostenía una piedra verde y resplandeciente.
Lo acompañaba un hada.
En cuanto te he visto, te he reconocido.
La profecía de mi sueño se ha cumplido...
¡Eres el emisario procedente del bosque!
Y, como tal... he de pedirte un favor, Link.
Pero antes quisiera hablarte de una leyenda...
Se trata de una historia que se ha transmitido
por generaciones en la familia real de Hyrule.
Aunque debo advertirte de algo:
se trata de un secreto familiar.
Te ruego que no le hables de esto a nadie,
¿de acuerdo?
La leyenda dice así...
Estás de broma, Link. ¡Ha acertado en todo!
Escena 26 · Castillo de Hyrule
La Trifuerza está imbuida del poder de las diosas.
Quien la toque verá hecha realidad
cualquier cosa que desee.
Si se trata de una persona de corazón puro,
el mundo se llenará de una luz deslumbrante.
Pero, si cae en manos de alguien malvado,
el mundo se sumirá en la oscuridad.
Por ese motivo, no está permitido
tocar la Trifuerza a la ligera.
Su poder debe reposar en paz
dentro del Reino Sagrado.
Escena 27 · Castillo de Hyrule
La Trifuerza hace realidad los deseos
de quien la posee.
Para garantizar que estuviera a buen recaudo,
en la antigüedad las diosas confiaron
su protección a un sabio.
Con ese propósito, dicho sabio construyó
el Templo del Tiempo aquí en Hyrule.
En su interior, guardó a buen recaudo la Trifuerza,
protegida por el Portal del Tiempo.
Mis antepasados, miembros de la familia real
de Hyrule, fueron designados por el sabio
como protectores del Templo del Tiempo.
A su vez, para defender el santuario,
mi familia construyó el castillo de Hyrule.
El Portal del Tiempo permanece cerrado.
Para abrirlo, se necesitaría romper el sello
con diferentes llaves.
Para empezar, son necesarias las tres piedras
espirituales.
La piedra espiritual del bosque, es decir,
la Esmeralda de los Kokiri que está en tu poder,
es una de ellas.
Harían falta otras dos: la piedra espiritual
del fuego y la piedra espiritual del agua.
En sendas regiones, un pueblo guarda cada una.
Pero falta por mencionar una llave más;
un tesoro legado por el sabio
a la familia real de Hyrule.
Para abrir el Portal del Tiempo, se deben
presentar las tres piedras espirituales y tocar
una melodía con la Ocarina del Tiempo.
Este conocimiento ha pasado de generación
en generación de la familia real.
Vaya, he hablado un buen rato, ¿verdad?
Sé que es mucha información...
Si deseas que te explique algo un poco mejor,
no dudes en preguntarme.
Sobre esa leyenda...
Para abrir el portal...
Déjalo, gracias.
¿Quieres oír la crónica transmitida a la familia real
de Hyrule? ¿Qué fragmento?
La Trifuerza.
El Portal del Tiempo.
Tengo otra pregunta.
Ah, ¿qué te puedo aclarar sobre
cómo abrir el portal?
¿Piedras espirituales?
Tengo otra pregunta.
Es un santuario que conecta este mundo
con el Reino Sagrado.
Allí reposa la Trifuerza.
Se accede a él desde el Templo del Tiempo.
Permanece totalmente cerrado para proteger
la entrada al Reino Sagrado y la Trifuerza.
Para abrir el Portal del Tiempo, harían falta las tres
piedras espirituales y la Ocarina del Tiempo.
La Esmeralda de los Kokiri que posees es
una de ellas. En concreto, la piedra espiritual
del bosque.
Las dos restantes son la piedra espiritual del fuego
y la piedra espiritual del agua. En sendas regiones,
un pueblo custodia cada una.
La familia real de Hyrule recibió como regalo
del antiguo sabio la Ocarina del Tiempo.
Esta se encuentra actualmente bajo mi custodia.
¿Tienes alguna otra pregunta?
La Trifuerza.
El Portal del Tiempo.
Tengo otra pregunta.
Bien... Siempre puedes consultarme
cualquier duda más adelante.
Es solo que...
¿Para qué deseas abrir el Portal del Tiempo?
¿Acaso buscas la Trifuerza?
Ah, eso tiene una explicación...
He estado siguiendo sus pasos muy de cerca.
¿Ves su mirada rebosante de maldad?
Ese hombre es Ganondorf, rey de las gerudo.
Su pueblo vive en el desierto que se encuentra
en la frontera occidental de Hyrule.
Ha jurado lealtad a mi padre, pero no confío
en su palabra.
Las nubes oscuras que vi en mi sueño...
¡Estoy segura de que representaban a ese hombre!
He hablado con mi padre sobre todo esto,
pero no quiere creer mis sueños.
Sin embargo, esta sensación es real.
Percibo que las ambiciones de ese hombre
son malvadas.
Por eso ha venido al castillo de Hyrule...
Para someter bajo su yugo a nuestro reino...
o, tal vez, al mundo entero.
Link... ¡Nosotros somos los únicos que podemos
salvar a Hyrule de su tiranía!
Ahora que lo pienso... ¡Todo encaja, Link!
¡Él es el ser maléfico sobre quien nos advirtió
el Gran Árbol Deku! ¡El hombre que iba
tras la piedra espiritual!
¡Me alegra mucho que queráis ayudar!
¡Gracias!
Y hay una forma de evitar que eso ocurra...
¡Tenemos que reclamarla nosotros antes!
Yo me aseguraré de que la Ocarina del Tiempo
esté bien protegida.
Lo que te pido, Link, es que vayas en busca
de las otras dos piedras espirituales.
¡Ah!... Disculpa, dame un momento.
Quiero escribir una misiva...
Se trata de un triángulo sagrado de color dorado
que fue creado por las tres diosas fundadoras
de Hyrule.
Se dice que quien posea la Trifuerza verá
concedido su más profundo deseo, incluso
si en su corazón solo alberga oscuridad...
Toma. Te será útil.
¿Qué pasa? ¿Te ha visto?
No te preocupes.
Desde ahí no nos oye.
Link, acércate, echa un vistazo a ese hombre.
Pregúntame todo lo que quieras,
estaré encantada de explicarte lo que sea.
La Trifuerza.
El Portal del Tiempo.
Tengo otra pregunta.
¿Hay algo más que desees saber?
La Trifuerza.
El Portal del Tiempo.
Tengo otra pregunta.
Está bien, me explicaré lo mejor que pueda.
Pregúntame lo que consideres oportuno.
Sobre esa leyenda...
Para abrir el portal...
Déjalo, gracias.
Ah, veamos...
Entiendo. Te hablaré sobre la Trifuerza.
Claro. Te contaré lo que sé sobre la Trifuerza.
¿Te interesa la Trifuerza? Lo comprendo.
Claro, te explicaré qué es el Templo del Tiempo.
Entiendo. Hablemos sobre el Templo del Tiempo.
¿Te interesa el Templo del Tiempo?
Lo comprendo.
Está bien, te contaré lo que sé
sobre el Portal del Tiempo.
Ah, sí. Te hablaré sobre el Portal del Tiempo.
¿Te interesa el Portal del Tiempo?
Muy bien, te contaré cuanto sé acerca
de las tres piedras espirituales.
¿Quieres que te hable sobre las tres piedras
espirituales? De acuerdo.
Te interesan las tres piedras espirituales, ¿verdad?
Pues verás...
Está bien, te contaré lo que sé
sobre la Ocarina del Tiempo.
Claro. Te contaré todo lo que sé sobre
la Ocarina del Tiempo. Escucha.
¿Te interesa la Ocarina del Tiempo?
Esa es la historia.
Eso es lo que te puedo contar al respecto.
Espero que eso aclare tus dudas...
Escena 28 · Castillo de Hyrule
Bueno, llamaré a mi guardiana
para que te acompañe a la salida.
¡Sí, alteza!
Ven aquí, chico.
Tengo que hablar contigo.
Es ella. Se encarga de velar por mí.
Puede parecer un poco intimidante, pero no tienes
por qué asustarte. Deberías hablar con ella.
Escena 29 · Castillo de Hyrule
Me llamo Impa.
Soy miembro de la tribu sheikah, protectora de
la familia real y guardiana de la princesa Zelda.
Muchacho...
Todo lo que te ha revelado la princesa es cierto.
Si las circunstancias nos fueran más propicias,
iría yo misma en busca de las piedras espirituales.
Pero, con Ganondorf merodeando por el castillo,
sería imprudente alejarme de su alteza.
Acepta mis disculpas, ya que serás tú quien deba
acometer esta empresa en mi lugar.
Su alteza ha delegado en ti esta misión. Por eso,
deseo enseñarte una melodía especial que te será
imprescindible en tu cometido.
Es una nana que le tocaba a la princesa
cuando era más pequeña.
Ah...
Veo que ya portas una ocarina. Mejor.
Esta canción se ha transmitido entre generaciones
de la familia real desde tiempos remotos.
Todos los pueblos leales al reino la reconocerán.
Por tanto, tocarla te servirá para demostrar
que eres un emisario de la familia real.
Según cuenta la leyenda, la melodía encierra
un poder misterioso.
No me cabe duda de que su poder te resultará
muy útil en la tarea que te ha encomendado
su alteza.
Escucha con atención...
Memoriza esta melodía.
Tienes talento, muchacho...
Harás bien en recordarla.
Dicho esto, no sabemos dónde puede haber
apostado Ganondorf a sus secuaces, así que
será mejor que te acompañe a la salida.
Asegúrate de no dejar aquí nada pendiente
y, cuando quieras marcharte, avísame.
Escena 30 · Rancho Lon Lon
¿Listo? Pues presta atención...
¡Vaya! ¡Fíjate!
¡Creo que le caes bien a Epona, niño del bosque!
¡Je, je! ¿A que es un encanto?
Cuando crezca un poco,
¡dejaré que montes en ella!
Escena 31
Mmm... ¿Hay alguien ahí?
Qué agradable sonido... La canción transmitida
en el seno de la familia real de Hyrule...
Gracias a ella, puedo despertar de mi letargo.
Si estás aquí, imagino que buscas
obtener un nuevo poder, ¿cierto?
En ese caso, ¿podría pedirte que hicieras
una modesta ofrenda a cambio?
¿Mmm? ¿No me he explicado bien?
Tienes que echar rupias en la fuente.
Si lo haces, podré otorgarte un nuevo poder...
¿Qué te parece?
Si estás dispuesto a hacer una ofrenda,
¿por qué no echas, digamos... precio rupias
en la fuente?
Me parece bien.
En otra ocasión.
Si estás dispuesto a hacer una ofrenda,
¿por qué no echas, digamos... precio rupias
en la fuente?
Me parece bien.
En otra ocasión.
Si estás dispuesto a hacer una ofrenda,
¿por qué no echas, digamos... precio rupias
en la fuente?
Me parece bien.
En otra ocasión.
Si estás dispuesto a hacer una ofrenda,
¿por qué no echas, digamos... precio rupias
en la fuente?
Me parece bien.
En otra ocasión.
Si estás dispuesto a hacer una ofrenda,
¿por qué no echas, digamos... precio rupias
en la fuente?
Me parece bien.
En otra ocasión.
Mmm... ¿Quién será?
Mmm... ¿Quién interrumpe mi descanso?
Mmm... ¿Quién anda ahí?
Mmm... Siento la magia en ti. Parece que
no soy la primera gran hada que ves.
Y ahora... ¿deseas más poder?
Oh... De modo que ya has saboreado el poder
de las grandes hadas... y ahora quieres más,
¿no es así?
Ah, ¿cuántas de mis hermanas te han concedido
ya su poder? Parece que no las suficientes,
¿verdad? ¿Vienes a por más?
En tal caso, ¿estarías dispuesto
a hacer una modesta ofrenda?
En ese caso, tan solo te pido una modesta
ofrenda. Nada exagerado, por supuesto.
En tal caso, ¿me harías una ofrenda a mí también?
Mmm... Esa es la canción transmitida
en el seno de la familia real de Hyrule...
Qué agradable melodía.
Mmm... Esa melodía me resulta más dulce
cada vez que la oigo...
Mmm... Esa es la canción transmitida
en el seno de la familia real de Hyrule...
Siempre es un placer oírla.
¿Has vuelto? Te estaba esperando. Jo, jo, jo...
Sabía que volverías... Jo, jo, jo...
Jo, jo, jo... Así que otra vez estás aquí...
Quieres un nuevo poder, ¿verdad?
En tal caso, ¿querrías hacer una ofrenda?
Necesitas un nuevo poder, ¿no?
Lo único que pido a cambio es una ofrenda...
Deseas un nuevo poder, ¿cierto?
Solo pido una ofrenda a cambio...
Bastaría con una ofrenda de precio rupias.
Arrójalas a la fuente.
Me parece bien.
En otra ocasión.
Hazme una ofrenda de precio rupias
y te concederé un nuevo poder...
Me parece bien.
En otra ocasión.
Bastaría con una ofrenda de precio rupias.
Arrójalas a la fuente.
Me parece bien.
En otra ocasión.
Hazme una ofrenda de precio rupias
y te concederé un nuevo poder...
Me parece bien.
En otra ocasión.
Bastaría con una ofrenda de precio rupias.
Arrójalas a la fuente.
Me parece bien.
En otra ocasión.
Hazme una ofrenda de precio rupias
y te concederé un nuevo poder...
Me parece bien.
En otra ocasión.
¿Le ofrendarías precio rupias a esta fuente?
Me parece bien.
En otra ocasión.
Bastaría con una ofrenda de precio rupias.
Arrójalas a la fuente.
Me parece bien.
En otra ocasión.
Hazme una ofrenda de precio rupias
y te concederé un nuevo poder...
Me parece bien.
En otra ocasión.
Bastaría con una ofrenda de precio rupias.
Arrójalas a la fuente.
Me parece bien.
En otra ocasión.
Hazme una ofrenda de precio rupias
y te concederé un nuevo poder...
Me parece bien.
En otra ocasión.
Bastaría con una ofrenda de precio rupias.
Arrójalas a la fuente.
Me parece bien.
En otra ocasión.
Hazme una ofrenda de precio rupias
y te concederé un nuevo poder...
Me parece bien.
En otra ocasión.
Je, je, je... ¿Otra vez aquí?
Volvemos a vernos.
Bienvenido a mi fuente.
Si sientes la fatiga de la batalla, regresa a mí.
Te ayudaré a reponerte.
Cuando tus viajes te agoten, vuelve a este lugar.
Sanaré tus heridas y aliviaré tus pesares.
Cuando el mundo parezca superior a tus fuerzas,
recuerda que siempre puedes volver a mí.
Repondré tus energías y tu espíritu.
Necesitas recuperarte, ¿no es así?
Muy bien, no te muevas...
Necesitas que alivie tu fatiga, ¿cierto?
De acuerdo, cierra los ojos...
Lo sé. Necesitas recuperar tu vigor, ¿verdad?
De acuerdo. Ahora, relájate...
Una lástima... ¿Acaso no quieres obtener
un nuevo poder?
Oh... ¿No tienes suficientes rupias?
Oh... Bueno, como tú quieras.
Vuelve cuando lo desees.
Vuelve cuando estés listo.
Vuelve cuando quieras. Aquí estaré.
Mmm, vaya, ya tenemos el drama montado:
no tienes suficientes rupias.
¿Mmm? Qué mala pata.
Parece que no tienes suficientes rupias...
Mmm... Perdona, querido, pero con la cantidad
de rupias que llevas encima, no puedo otorgarte
un nuevo poder.
Vuelve cuando hayas ahorrado precio rupias.
Entonces podrás hacer tu ofrenda.
Vuelve cuando hayas ahorrado precio rupias.
Entonces podrás hacer tu ofrenda.
Vuelve cuando hayas ahorrado precio rupias.
Entonces podrás hacer tu ofrenda.
Vuelve cuando hayas ahorrado precio rupias.
Entonces podrás hacer tu ofrenda.
Vuelve cuando hayas ahorrado precio rupias.
Entonces podrás hacer tu ofrenda.
Vuelve cuando hayas ahorrado precio rupias.
Entonces podrás hacer tu ofrenda.
En tal caso, adiós...
En tal caso, continuaré mi reposo...
En tal caso, buenas noches...
Bienvenido a mi fuente.
Ja, ja, ja... ¿Te has quedado sin palabras?
Soy una Gran Hada de la Magia.
Muchas gracias por tu ofrenda.
Como prometí, te concederé un nuevo poder...
¿Te notas más fuerte ahora?
¿Sientes la magia en tus venas?
El fuego de Din es un hechizo muy potente,
pero agotará rápidamente tu poder mágico
si abusas de él.
Por suerte, llegado el caso, podrás recuperarlo
con un frasco mágico o una poción verde.
Aún te falta ver a número de mis hermanas.
Búscalas, estarán encantadas de ayudarte.
Encuentra a mi hermana que mora
cerca del castillo de Hyrule...
Te otorgará una poderosa técnica de espada.
Encuentra a mi hermana que habita
junto a la fuente Zora... Te otorgará
magia de teletransportación.
Encuentra a mi hermana que mora
en el cráter de la Montaña de la Muerte...
Te otorgará más poder mágico.
Encuentra a mi hermana que mora
cerca del coloso del desierto...
Te otorgará protección mágica.
Encuentra a mi hermana que mora
cerca del castillo de Ganondorf...
Te otorgará la defensa máxima.
Ahora, ve a buscar a... ¿Mmm?
Parece que ya has encontrado
a todas mis hermanas.
Gracias a ti, todas hemos despertado.
Muchas gracias de nuevo por tus ofrendas.
Ve a buscar a mi hermana.
Ella te otorgará el doble de poder defensivo...
La encontrarás cerca del castillo de Ganondorf.
Aunque... parece que ese lugar no existe
en esta época.
Eh... El castillo de Hyrule ya no existe,
así que no sé muy bien qué deberías
hacer para dar con ella.
Solo te falta ver a una de mis hermanas.
Búscala, sé que estará encantada de ayudarte.
Aún te falta ver a 2 de mis hermanas.
Búscalas, estarán encantadas de ayudarte.
Escena 32
Gracias por tu ofrenda.
Se te nota un poco impaciente. Jo, jo, jo...
Bueno, puedes estar tranquilo.
Toma, esto es para ti.
He fortalecido tu ataque circular.
Este ataque te permite golpear a enemigos
cercanos, pero serás vulnerable mientras
lo cargas... Procura no olvidarlo, ¿vale?
Parece que no ha pasado nada, aunque...
noto que hay un poder misterioso en este lugar.
¿No dijo Darunia que debías ir a ver a la gran
hada de la cima de la Montaña de la Muerte?
¡Quizá deberíamos ir allí antes de nada!
Parece que no ha pasado nada, aunque...
noto que hay un poder misterioso en este lugar.
Volvamos en otro momento.
Escena 33 · Bosque Perdido
¡Uuuh, uuuh!
Bienvenido al Bosque Perdido, Link.
Este bosque está conectado con varias zonas
de todo Hyrule... Es un lugar de lo más extraño.
Si logras atravesar el Bosque Perdido,
llegarás al santuario del bosque.
Se trata de un sitio sagrado
que apenas recibe visitantes.
Escucha con atención cuando te aventures
en su interior...
En el aire resonará la canción de cierta chica...
a la que conoces muy bien.
Siguiendo esa melodía, encontrarás
el camino que atraviesa el bosque.
Ve con mucho cuidado, Link...
¡Uuuh, uuuh!
Escena 34 · Bosque Perdido
¡Uuuh, uuuh!
Así que has aprendido la Canción de Saria...
Al tocarla, empezarás a comprender
que sus notas poseen un extraño poder...
A buen seguro, existen otras canciones
que albergan poderes similares... ¡Uh, uuuh!
Y ha de haber lugares en esta tierra
que esperan recibir el poder de tales melodías.
Si en tus viajes encuentras algo que te llame
la atención, prueba a tocar alguna
de las melodías que hayas aprendido.
También puedes tocar por gusto, claro...
No en vano, la música levanta el ánimo.
Uuuh, uuuh.
Ahora debo marcharme. Hasta la próxima, Link.
Y bien... ¿Adónde piensas ir ahora?
El Bosque Perdido está conectado con lugares
de todo Hyrule. Si aprendes a sacarle partido,
podría servirte de atajo en tus aventuras.
Adiós, Link. Mucha suerte y hasta la próxima.
Escena 35 · Santuario del bosque
¿Ah? ¿Link? ¡Link!
Oh...
Así que eso es lo que sucedió en el castillo...
y por eso no puedes volver aún...
Estamos en el santuario del bosque.
Es mi lugar favorito.
Je, je... Siempre es un placer charlar contigo, Link.
¡Oh, por cierto! Quiero enseñarte una cosa.
Es una canción especial que te permitirá
hablar conmigo, sin importar dónde estés.
Yo empiezo y tú me sigues, ¿vale?
Bah... Venga. ¡Vamos a probar!
Toca la Canción de Saria.
¡Suena genial! Tienes un don natural.
Link, prométeme que nunca olvidarás
mi canción, ¿vale?
Cuando quieras hablar conmigo,
toca la Canción de Saria.
Así siempre estaremos en contacto.
¡Has vuelto!
¿Cómo ha ido la misión que te encomendó
el Gran Árbol Deku? ¿Ya puedes volver
al bosque?
Ya veo que tienes mucha tarea por delante...
pero en el bosque Kokiri todos estamos
esperando que vuelvas a casa.
Este lugar... Algo me dice que algún día
será muy importante para los dos.
Escena 36 · Sendero de la Montaña de la Muerte
¡Ahí va! ¿Te he dado?
¡Soy yo! ¡Darunia, el goron!
He oído el jaleo que se ha montado en la cueva.
Y entonces lo he sabido.
¡Les has hecho morder el polvo tú solito!
¡Muy bien hecho, chavalote!
¡Impresionante!
¡Link!
¡Ahora podremos comer
todo el rocodillo que se nos antoje!
¡Y ha sido gracias a ti!
Uy, lo siento mucho.
Ah. Debo disculparme por algo más...
Pagué mi enfado contigo... Quise ayudar
a mis hermanos, pero al final no hice nada.
Siento mucho lo que ha pasado.
Te pido perdón.
Aunque...
Jamás imaginé que los dodongos se pondrían así.
Y, encima, estaba esa roca enorme
bloqueando la entrada de la cueva.
Seguro que ha sido él...
Así es.
Antes de que llegaseis vosotros a Ciudad Goron,
pasó por aquí una comitiva enviada por Ganondorf.
Dijeron que acabarían
con los dodongos desbocados
si les entregábamos
la piedra espiritual que custodiamos.
Me dieron muy mala espina. Supe desde el principio
que no podía confiar en aquella gente.
Y entonces llegaste tú,
un canijo dispuesto a echar una mano.
Y, una a una, derrotaste a esas bestias sin titubear.
¡Me caes bien, chaval!
Desde hoy, tú y yo...
¡somos hermanos de sangre!
¡Acepta este regalo
de parte de tu nuevo hermano!
Escena 37 · Sendero de la Montaña de la Muerte
Por cierto, hermano, deberías acercarte
a conocer a la gran hada. Vive cerca
de la cima de la Montaña de la Muerte.
Si piensas enfrentarte a Ganondorf,
te vendrá bien su ayuda.
Creo que andaba algo pachucha últimamente.
Espero que no la pilles de mal humor...
Aunque, tratándose de ti,
¡seguro que todo saldrá bien!
¡Vamos, compañeros!
¡Despedíos de vuestro hermano!
¡Muchas gorogracias!
¡Has estado genial, hermano!
¡Espera, Link!
Ya tienes dos piedras espirituales.
¡Solo te falta una!
¡Ya tienes las tres piedras espirituales!
Corre a informar a la princesa Zelda.
Escena 38 · Ciudad Goron
Vaya, vaya, ¿qué tenemos aquí?
Me pareció oír la canción de la familia real,
así que imaginé que sería uno de sus emisarios.
¡Pero no eres más que un pipiolo escuálido!
¿Qué se han creído en Hyrule?
¿Que un criajo como tú
es capaz de ayudar a los goron?
Menuda forma de faltar al respeto
al rocoso Darunia.
No tengo tiempo para lidiar
con mocosos como tú.
¡Así que gorolargo de aquí!
Un momento. ¡Ni siquiera
nos ha dado tiempo a decir nada!
¿Por qué estás tan refunfuñón?
¡¿En serio me lo preguntas?!
¡Esa bestia de la cueva de los dodongos
está desbocada!
¡Así que ahora es muy difícil cosechar
nuestras preciadas flores bomba!
¡Para colmo, la falta de rocas
nos está matando de hambre!
¡¿Tienes idea de lo frustrante
que resulta todo eso?!
¡Voy a explotar de un momento a otro!
¿Lo entiendes ahora? ¡Por eso no tengo tiempo
que perder con unos mocosos entrometidos!
Venga, largaos de aquí.
Escena 39 · Ciudad Goron
¡Marcha!
¡Dale, dale, dale!
¡Qué temazo!
¡Menudo ritmo!
Escena 40 · Ciudad Goron
Puf, puf...
Oye, um... ¿Te encuentras bien?
¡Ah, qué canción!
Me siento muchísimo mejor. Gracias.
Ahora estoy dispuesto a escucharos.
¿Eh? ¿Andáis detrás de la piedra espiritual
del fuego?
No sé si lo sabíais, pero la piedra espiritual
del fuego también es conocida como
el Rubí de los Goron.
Para nosotros tiene un valor incalculable,
no os la podemos dar así como así.
¿Cómo? ¿Queréis goroayudarnos?
Si sois capaces, nos vendría genial que acabarais
con el monstruo de la cueva de los dodongos,
que está junto al sendero de la montaña.
Es más, como recompensa, ¡os daría la piedra
espiritual! ¡Y todos saldríamos ganando!
Pero tampoco voy a dejar que os lancéis
a la aventura con las manos vacías.
¡Así que tomad!
Con esto, ¡hasta un pipiolo como tú
podrá levantar flores bomba!
Además, como ya os he dicho, ahora mismo
tenemos un montón de problemas.
Estamos tan hasta el cuello que me temo
que no tengo tiempo para echaros una mano.
Fíjate, ¡hasta se me ha pasado el enfado!
Y es que bailar lo cura todo, oye.
¿Qué es lo que necesitáis del gran jefe Darunia?
Pues falta nos hace, para qué engañaros.
¡Así se acabarían todos nuestros problemas!
Escena 41 · Río Zora
¡Uuuh, uuuh!
Hola, Link. ¿Te ha atraído hasta aquí
el murmullo de la corriente?
Dirígete río arriba y darás con la región de los zora.
La familia real de Hyrule y el pueblo zora
están unidos por un estrecho vínculo
desde tiempos inmemoriales.
Por ese motivo, el acceso a su región siempre
está abierto a quienes vengan en nombre
de la familia real.
Link, encuentra dicho acceso, sitúate
ante él y toca la melodía transmitida
en el seno de la familia real.
Nos veremos en otra ocasión. ¡Uuuh, uuuh!
Escena 42 · Río Zora
Caramba, Link... ¿Son imaginaciones mías?
Diría que te estás haciendo más fuerte...
Y estoy seguro de que seguirás creciendo
día tras día según transcurran tus andanzas.
¿Cuánto tiempo ha pasado desde que saliste
del bosque Kokiri?
Tu querida amiga Saria debe de estar
preocupada por ti. ¿Y si le haces una visita?
Hasta la próxima. ¡Uuuh, uuuh!
Escena 43 · Región de los zora
¿Mmm? ¿Una botella? ¿Qué hay dentro?
¿Un mensaje?
¿Mmm? Veamos...
Eh... ¡¿Cómo?!
¡¿Dentro de la tripa... de Jabu-Jabu?!
¡Papatruchas!
Aunque... ahora que lo pienso, Jabu-Jabu
se ha estado comportando de un modo extraño
últimamente. No dejaba de quejarse y gruñir...
Si no me equivoco, su comportamiento empezó
a cambiar más o menos cuando echamos
a una banda de gerudo...
Mientras huían, no dejaban de gritar
algo acerca de un tal Ganondorf...
¡Mpf! Cómo se puede ser tan malvado...
Debe de estar detrás del extraño cambio
de actitud de Jabu-Jabu...
Ah... Debemos rescatar a mi querida Ruto...
¡No hay tiempo que perder!
Aunque debo permanecer aquí...
Yo guardaré el mensaje. ¡Tú puedes quedarte
con la botella para usarla como quieras!
¡Por favor! ¡Ve de inmediato a la fuente Zora!
¡El futuro de mi querida hija Ruto
queda en tus manos!
Uf...
¿Mmm? ¿Qué haces todavía aquí?
Por favor, date prisa y salva a mi querida Ruto
¡antes de que sea demasiado tarde!
¡Oh!
¡Eso es! ¿Podrías hacerme un favor?
Yo te abro el camino de la fuente Zora
y tú vas a rescatar a mi querida Ruto.
¡No se hable más!
No me viene bien...
Gracias.
Pero nadie puede saber que Jabu-Jabu,
la deidad protectora de nuestro pueblo,
ha perdido la cordura.
¡¿Lo entiendes?! Debemos guardar el secreto.
¡No puede llegar a oídos de nadie!
Espera...
¡Un momento!
¡Se trata de la vida de mi hija!
Link... ¿Y si la princesa Ruto no vuelve?
No solo el rey se pondría triste,
sino todo el pueblo zora.
Además, como Ruto tiene la piedra espiritual...
Creo que sería buena idea hacer lo que nos pide
el rey Zora, ¿no te parece?
Escena 44 · Fuente Zora
¡Cuidado, que nos va a tragar, Link!
Escena 45 · Tripa de Jabu-Jabu
¿Un niño y un hada?
¿Qué estáis haciendo aquí?
¡Dinos! ¿Eres tú la princesa que ha escrito
esa carta? ¿La que había dentro de la botella?
Así es, yo soy Ruto, la princesa zora.
Y vosotros sois los que habéis encontrado
mi carta, ¿no?
¡Eso es!
¡Estamos aquí porque el rey Zora
nos pidió que viniéramos a rescatarte!
¿Cómo?
Eso significa que le habéis enseñado
la carta a mi padre,
¡y ponía expresamente que no lo hicierais!
Eh... Pero...
Mi padre se preocupa demasiado,
por eso no quería involucrarlo...
Menuda suerte, encima va y se presenta
un niño pequeño que ni siquiera es un zora.
Anda, marchaos. Ya volveré yo solita. Y os exijo
que no le contéis nada de esto a mi padre.
Yo he de quedarme aquí.
Aún no he encontrado lo que he venido a buscar.
¡Así que fuera! ¡Largaos de aquí!
¡Espera! ¡Por favor!
¡Dejadme en paz! ¡Sois unos...!
¡Oh, no!
Escena 46 · Tripa de Jabu-Jabu
¡Oh!
¡Ahí está! ¡Por fin la he encontrado!
¡¿A qué esperas?! ¡Lánzame hacia allá!
Escena 47 · Tripa de Jabu-Jabu
No, un momento... ¿La ha obtenido Ruto?
Uf... ¡Por fin la hemos encontrado!
Qué alivio.
Mi posesión más preciada...
Esta piedra fue un regalo de mi madre.
Mientras estaba sirviendo un ágape a Jabu-Jabu,
¡de pronto empezó a aspirar y me tragó!
En la confusión del momento, se me cayó
la piedra. Desde entonces, la he estado
buscando por todos lados.
Escribí aquel mensaje pensando que algún
zora vendría a rescatarme...
Esperaba que lo hiciera en secreto
para que mi querido padre no se preocupase.
Jamás habría imaginado que alguien como tú
acudiría en mi auxilio.
Pero supongo que bien está lo que bien acaba.
Ahora que he encontrado la piedra, debo volver
con mi padre.
¿Y bien? ¡Deja de mirarme como un pasmarote
y llévame a casa ya!
¡¿Qué está pasando?!
¡Has obtenido la piedra espiritual del agua!
Escena 48 · Tripa de Jabu-Jabu
¡Ya era hora!
¡¿Cómo es que habéis tardado tanto?!
¿Te llamas Link?
Mpf... Pues menudo inútil...
Lo siento... Me he pasado mucho tiempo
aquí completamente sola...
¿Cómo te atreves a hacerme esperar?
¡A la princesa! Menuda insolencia.
¡Link y yo hemos venido
en cuanto hemos podido!
Mpf... Pues menudo inútil...
¡¿Se puede saber qué haces?!
Escena 49 · Tripa de Jabu-Jabu
¡¿Hola?! ¡Estoy aquí! ¡Socorro!
¡Ayudadme! ¡Rápido!
Escena 50 · Fuente Zora
Esto no se te da nada mal.
Has logrado acabar con ese monstruo.
Al principio creí que esto te venía grande,
pero veo que sabes lo que haces.
O eso parece...
Bien, como princesa zora, estoy en deuda
contigo por haberme salvado la vida.
Te recompensaré.
¡Pídeme cualquier cosa que desees!
No seas tímido. Ya sé lo que quieres...
Estás buscando la piedra espiritual del agua,
¿me equivoco? El Zafiro de los Zora.
Pero... eso fue un regalo de tu madre...
Es un zafiro muy especial...
Cuando me lo dio, madre me dijo
que debía entregárselo a la persona
con la que fuera a casarme.
Es decir, ¡es más o menos como si fuese
un anillo de compromiso!
¡Decidido! Te daré mi posesión más preciada.
¡Te entregaré el Zafiro de los Zora!
Escena 51 · Fuente Zora
Mi padre estará muerto de preocupación.
Debo volver con él de inmediato.
Link...
No le digas nada a mi padre... ¡Ji, ji!
Has reunido dos piedras espirituales.
¡Solo te queda una más!
Por fin has reunido las tres piedras espirituales.
¡Vuelve al castillo a ver a la princesa Zelda!
Escena 52
Gracias por tu generosa ofrenda.
Ahora, te concederé el nuevo poder
que buscas. No te muevas...
Podrás usar el viento de Farore mientras tengas
poder mágico, pero con una limitación...
La magia solo te devolverá al último punto
donde lo hayas usado. Harías bien en reservarlo
para los lugares adecuados.
Escena 53 · Llanura de Hyrule
¡Uuuh, uuuh! Cuánto tiempo, Link.
Con la fuerza que has adquirido... ya deberías
poder entrar en el coliseo de los monstruos.
Es un lugar reservado solo para los más fuertes.
Pero eso no quiere decir que sea fácil llegar allí...
Imagino que estarás muy ocupado,
pero deja que te vea un momento.
Uuuh, uuuh... ¿Quieres saber cómo se entra?
En ese caso... encuentra un lugar donde dormir.
Échate y llegarás al coliseo de los monstruos...
Te deseo mucha suerte en tus aventuras.
Hasta la próxima. ¡Uuuh, uuuh!
Mmm... Te has convertido en un guerrero
valeroso. Lo veo en tu mirada.
Si buscas un lugar donde dormir en la aldea
Kakariko, dirígete a la hospedería.
Puedo sentirlo a pesar del disfraz que llevas:
has superado numerosos desafíos
desde la última vez que nos vimos.
Escena 54 · Cementerio
¡Mira, Link! Aquí hay algo escrito...
A ver qué pone, um...
«Poema a la familia real»...
«El sol naciente siempre muere al ocaso
cual destino de bebé, marcado desde la cuna.»
«Así, el sol cede el cielo a la luna
y la noche al día da paso.»
«Que vivos y muertos a una
hallen el descanso.»
Oh... Qué poema tan interesante.
¿Mmm?
Aquí hay una partitura...
¿Por qué no la tocas, Link?
Um...
¡Bien hecho, Link!
Guarda la Canción del sol en tu corazón.
Escena 55 · Llanura de Hyrule
Está lloviendo.
¡Guardia, baja el puente! ¡Rápido!
Link... ¿Esa no era...?
Se han esfumado...
Vaya, el chico de antes...
Acaba de pasar un caballo blanco
con una mujer y una muchacha.
¿Por dónde han ido? ¡Habla!
Te lo advierto, chico.
Ni se te ocurra encubrirlas.
¡Cuidado!
¿Quieres enfrentarte a mí?
Qué mocoso tan divertido...
¡Link!
He de reconocer que tienes agallas,
así que pasaré por alto tu insolencia.
Escúchame bien, chico.
Procura no olvidar esto.
Soy el gran Ganondorf...
el futuro señor de este mundo.
Link, ¿estás bien?
Escena 56 · Llanura de Hyrule
Link... ¿puedes oírme?
Soy yo... Zelda.
Para cuando tengas esta ocarina en tus manos,
me temo que yo ya habré desaparecido.
Quisiera haberte esperado,
pero... ahora es demasiado tarde.
Al menos, te dejo con la ocarina
y una melodía especial.
Esta melodía abre el Portal del Tiempo.
La melodía que abre el Portal del Tiempo.
Toca esta melodía frente al altar del Templo
del Tiempo. Por favor, Link, protege la Trifuerza.
Link... ¿estás bien?
Entonces... ¡debemos dirigirnos
de inmediato al Templo del Tiempo!
El Templo del Tiempo... Pero ¿dónde está?
Será ese enorme edificio que puede verse
en la ciudadela...
Escena 57 · Templo del Tiempo
¡Link! Eso es...
El Gran Árbol Deku me habló de ella.
Creo que podría ser...
la legendaria espada destructora del Mal...
Escena 58 · Templo del Tiempo
Admito que resultas entretenido
para no ser más que un muchacho.
¿En serio pensabas que me dejaría
engañar por tus pueriles trucos?
Siempre he sabido que me abrirías
el Portal del Tiempo... y aquí estamos.
Tantos esfuerzos de esa patética
familia real y su héroe,
para acabar entregándome
el Reino Sagrado.
Ahora, ¡este mundo y la Trifuerza
me pertenecen!
Llora, laméntate ¡y húndete
para siempre en tu fracaso!
De adulto
Escena 59
Link, el elegido...
Adelante... Abre los ojos.
Es hora de despertar.
Ya recuperas la consciencia...
Link, sé que aún estarás desorientado,
pero tienes que escucharme con suma atención.
Mi nombre es Rauru. Fui yo quien fundó el Templo
del Tiempo y lo conectó con el Reino Sagrado.
Ahora... te pido que mantengas la calma.
Mírate a ti mismo con detenimiento.
¡Link! ¿Te estás viendo?
¡Cuánto has crecido!
Escena 60
Eras... demasiado joven.
¿Dónde estamos?
Nos hallamos en la Sala de los Sabios.
Esta cámara es el sanctasanctórum del
Templo de la Luz, en el Reino Sagrado.
Portas un arma muy especial, Link...
Al empuñar la Espada Maestra has abierto
el camino que conecta nuestro mundo
con el Reino Sagrado.
La Espada Maestra no admite ser esgrimida
por un ser maléfico. Solo puede blandirla
alguien con un corazón heroico.
Sin embargo, aún eras demasiado joven
para asumir tu papel de héroe.
Durante siete largos años, la Espada Maestra
te ha mantenido en letargo en el Reino Sagrado
y, al alcanzar la madurez, has despertado.
¡¿Y qué ha sido de él?!
Una vez que el Portal del Tiempo quedó abierto,
logró penetrar en el Reino Sagrado.
Se apoderó de la Trifuerza y se convirtió
en el rey demonio, una criatura sobrenatural...
El poder mágico rebosó desde el templo,
inundando el Reino Sagrado y expandiéndose
por todo Hyrule...
En solo siete años, todo el territorio ha quedado
transformado en un lugar inhóspito e infestado
de monstruos.
En este lugar sagrado, mi poder se ve limitado
a la Sala de los Sabios.
Oh, no...
Aunque aún hay esperanza.
Tras el advenimiento del rey demonio,
hay quienes despertarán para recibir
el poder concedido por las diosas...
Cuando todos hayan despertado, sus poderes
se combinarán para crear el sello de los sabios
y relegar a Ganondorf a un sueño eterno.
Yo, Rauru, soy uno de dichos sabios.
Y hay otro motivo para la esperanza...
Se trata de la persona que se enfrentará
al rey demonio junto a los sabios.
¡El Héroe... del Tiempo!
Y ahora, héroe elegido por la Espada Maestra...
te otorgo mi determinación como sabio de la luz.
¡Prepárate bien para la batalla contra
el rey demonio Ganondorf!
Link, debes encontrar a los sabios.
El futuro de Hyrule... queda en tus manos.
Eres tú, el Héroe del Tiempo...
Me refiero a los sabios.
Escena 61 · Templo del Tiempo
¿Hemos vuelto al Templo del Tiempo?
¿De verdad han pasado siete años?
Vamos a mirar fuera.
Deberíamos comprobar qué ha cambiado.
¿Qué ocurre?
¿Q-quién es ese?
Te estaba esperando...
Link, Héroe del Tiempo.
Soy Sheik. Desciendo de los últimos
supervivientes de la tribu sheikah.
Escena 62 · Templo del Tiempo
Escúchame con atención, Héroe del Tiempo...
Los sheikah somos conocedores de una leyenda
transmitida de generación en generación.
Ahora que se te ha encomendado la misión
de encontrar a los sabios, debes conocer
dicha leyenda.
«Cuando el poder maligno cobra fuerza
y el mundo al abismo se enfrenta,
nadie ha de temer por su supervivencia.»
«Pues en cinco templos se oirá alto y claro
el llamado de la voz del Reino Sagrado
y a quienes llame irán despertando...»
«En un profundo bosque...»
«Sobre una alta montaña...»
«Bajo el lago inmenso...»
«Dentro de la tumba oscura...»
«Y entre ásperas arenas.»
«Con el Héroe del Tiempo se aliarán
quienes despierten, detendrán el mal
y devolverán al mundo la luz de la paz.»
En cinco templos... irán despertando...
¡La leyenda se refiere a los sabios!
No tengas dudas, Link.
Has de encontrar los cinco templos y despertar
a los sabios... No existe alternativa.
Esa es tu misión, Héroe del Tiempo.
La primera sabia aguarda ya su despertar
en el profundo bosque... en el interior
del Templo del Bosque.
Pero ten cuidado...
Mientras esa bestia viva, la voz del Reino Sagrado
no podrá alcanzar los oídos y el alma de la sabia.
¡Entonces tenemos que darnos prisa, Link!
¡Vamos al templo!
Me temo que no es tan fácil... Ahora mismo
no te será posible entrar al Templo del Bosque.
Con el tiempo, la escalinata de acceso
se ha desmoronado.
Link, ya conoces la aldea Kakariko...
En ese caserío acurrucado a los pies
de la Montaña de la Muerte solíamos
reunirnos los sheikah.
Allí escondieron una herramienta, un artefacto,
que te permitirá acceder al Templo del Bosque.
Pregunta en la aldea. Debe de haber alguien
capaz de orientarte acerca de la ubicación
de ese artefacto.
Adelante, Link... No te demores.
Dirígete a la aldea Kakariko.
Escena 63 · Templo del Tiempo
¡Estoy aquí arriba!
¡Ah, Link! Siempre corriendo por todo Hyrule,
intentando ayudar. Eres una persona de fiar.
Bueno, he venido a despedirme.
Esta será la última vez que tú y yo nos veamos.
Cuando dejaste atrás el bosque Kokiri,
no eras más que un niño...
Has ayudado a mucha gente y superado
incontables pruebas en tus andanzas...
Te has hecho más que merecedor
de tu título: el Héroe del Tiempo.
Y... está claro que ya no necesitas que te oriente.
Da igual dónde me encuentre,
porque de algo estoy totalmente seguro:
tú serás quien salve Hyrule.
Bueno... ¡Hasta siempre, Link!
Escena 64 · Templo del Tiempo
Te estaba esperando, Héroe del Tiempo.
Link... Has superado numerosas pruebas.
Gracias a ti, los seis sabios han despertado.
Estoy en deuda contigo. Gracias.
Pero, antes, hay algo que deberías conocer.
Una leyenda... O, más bien, cierto detalle oculto
de la misma que solo conoce la tribu sheikah...
Escena 65 · Aldea Kakariko
Esto es... ¡el emblema de la familia real
de Hyrule!
Veamos qué dice...
«Yo, la princesa Zelda de la familia real
de Hyrule, ratifico lo siguiente:»
«He encomendado al portador de la presente,
Link, la tarea de salvar el reino.»
Eh... Bueno, pues parece que se trata
de la firma de la princesa...
Entonces... eres el salvador del reino, ¿no?
¿Algo así como un héroe?
¡Ja, ja, ja, ja!
Es otro de los peculiares juegos
de nuestra querida princesa, ¿verdad?
¡Qué cosas se le ocurren!
Esta verja está cerrada desde que la erupción
empezó a lanzar rocas... pero, si tienes el
beneplácito de la princesa, ¡nada que objetar!
Está bien, ¡puedes pasar! ¡Pero ten mucho
cuidado por ahí, señor héroe!
Escena 66 · Bosque Perdido
¿Eh?
Esa melodía... Saria solo se la enseña a sus amigos
más cercanos. Eso quiere decir...
¿E-eres...? ¿Eres tú de verdad?
Saria se marchó al Templo del Bosque.
No quiso que la acompañara nadie.
(...)
V-vaya...
Conoce la Canción de Saria...
Escena 67 · Bosque Perdido
Lo sabía... Siento la llamada.
Oigo una voz que me llama desde dentro.
Esa voz... muy pronto me guiará
al interior del templo.
Pero ahora... debo irme.
Hay algo que... debo hacer en ese templo.
Es muy importante.
Puedo sentirlo.
No te apenes.
Un día volveré.
Escena 68 · Bosque Perdido
Antes de irse, Saria mencionó algo...
Es imposible saber qué será del Bosque Perdido.
Puede que el camino hasta el templo se haya
vuelto incluso más peligroso que antes.
¡Por eso le hice esta promesa!
Le di mi palabra de que no dejaría pasar a nadie
y de que protegería a los demás hasta su regreso.
(...)
Quieres atravesar el bosque, ¿verdad?
Te entiendo.
Yo también iría. De verdad que sí.
Pero... sé que no soy capaz.
Me siento tan inútil...
Ay...
Todavía no me creo que seas tú.
Aunque conoces la Canción de Saria...
Te dejaré pasar. Pero antes, debes prometerme
una cosa...
Cuento contigo, Li...
Que diga... Da igual.
Escena 69 · Santuario del bosque
Hola, Link. Si has llegado hasta aquí, significa
que te has reunido con tus amigos de la infancia.
Aunque tú ahora eres un adulto... y ellos siguen
igual que siempre.
«El tiempo no deja la misma huella en todo
el mundo... Por ello, siempre deja tras de sí
incontables despedidas.»
«Mas, por inexorable que sea su paso,
ciertas cosas escapan a su poderosa influencia.
Como el recuerdo de una amistad infantil.»
Esta melodía nos transporta a la tierra
de los recuerdos.
Toquemos el Minueto del bosque.
Toca el Minueto del bosque.
Cada vez que toques esta canción,
volverás a este lugar... No lo olvides.
Tras obtener el artilugio en la aldea Kakariko,
deberás entrar en el templo y derrotar a la bestia.
Solo así despertará la chica destinada a ser sabia.
Cada vez que toques esta canción,
volverás a este lugar... No lo olvides.
Usa el artilugio que has obtenido en la aldea
Kakariko y dirígete al templo...
Derrota al monstruo y despierta a la chica
destinada a convertirse en sabia.
Hasta la próxima, Link.
Ha vuelto a desaparecer... ¿Por qué?
Quería hacerle tantas preguntas...
Lo siento... pero ahora mismo
no puedo explicároslo.
Llegará el momento, os ruego
que tengáis paciencia.
Escena 70 · Templo del Bosque
Ha pasado mucho tiempo, mocoso...
¡¿Quién habla?!
La marioneta me ha fallado.
Qué decepción.
¡A la brecha interdimensional contigo!
Arde, ¡y que no queden ni las cenizas!
Admito que has mejorado mucho.
Era de esperar, siendo uno de los elegidos...
Ese a quien has derrotado
no era más que una sombra de mí.
Cuando tú y yo nos enfrentemos realmente,
te arrepentirás de haber desenvainado la espada.
Link... Ha dicho que eres «uno de los elegidos».
¿Eso qué significa?
Escena 71
Soy Saria.
La sabia del bosque.
Estaba vagando por el Templo del Bosque
cuando el sabio Rauru me guio hasta aquí.
Cuando llegaste y derrotaste a aquella criatura,
por fin desperté como sabia.
Gracias, Héroe del Tiempo.
Veo que has crecido mucho.
Y aquí estás... Gracias por acudir en mi auxilio.
Yo no puedo volver.
No... No puedo retornar a nuestro mundo.
Ese es el cometido de los sabios.
¡No pasa nada! Saber que puedo ofreceros
mi ayuda... es algo que me hace muy feliz.
Link, me gustaría ofrecerte algo.
Es un símbolo... de mi voluntad como sabia.
Estoy segura de que te ayudará en tu aventura.
Toma, acéptalo.
Escena 72
Link, recuerda que... siempre seré tu amiga.
Escena 73 · Bosque Kokiri
¿Qué ocurre, Link?
¡Muchas graciaaas!
Qué susto me has dado...
¡Soy un retoño chiquitín!
¡El brote del Árbol Deku!
Saria y tú liberasteis al Templo del Bosque
de la maldición del demonio...
¡Y entonces pude brotar!
¡Muchas muchas muchas,
pero que muchas gracias!
Me imagino que ya habrás ido a ver a los kokiri.
Y seguro que ni te han reconocido, ¿verdad?
Los kokiri nunca crecen, ni siquiera envejecen.
¡Incluso tras siete años, siguen siendo niños!
¡Pero tú sí has crecido! ¿Quieres saber por qué?
Seguro que quieres que te lo diga, ¿no?
Pues escucha bien.
¡Voy a contarte una historia
que heredé del Árbol Deku!
Es posible que ya te hayas dado cuenta,
pero tú no eres un kokiri.
No, señor. La realidad es que eres hyliano.
Como la gente de las aldeas.
Escena 74 · Bosque Kokiri
Hace mucho tiempo,
una guerra encarnizada arrasó Hyrule.
Una mujer hyliana, huyendo del conflicto
con su hijo en brazos,
buscó refugio en el bosque Kokiri.
La madre estaba herida de muerte,
por lo que confió la vida de su hijo
al Árbol Deku, el espíritu del bosque.
Este supo, nada más ver a la criatura,
que a aquel bebé le esperaba un gran destino,
por lo que aceptó cuidar de él.
Tras la muerte de su madre,
el niño se crio como uno más de los kokiri
bajo la atenta mirada del Árbol Deku.
Años más tarde, aquel joven
debió al fin afrontar su destino.
Escena 75 · Bosque Kokiri
El Árbol Deku quería que supieras la verdad
cuando te hicieras mayor.
Como descendiente hyliano, era inevitable
que un día abandonaras el bosque Kokiri.
Link...
El Árbol Deku sabía que estabas destinado
a lograr grandes hazañas.
Tienes alma de héroe; eres el guerrero
que traerá la paz al mundo en el que vivimos.
¡Es tu destino!
¡No tengas miedo ahí fuera, Link!
¡Rompe la maldición de los templos
y derrota a Ganondorf, el rey demonio!
Vaaaya, quién lo hubiera dicho...
Estaba escrito en tu destino.
Suena muy difícil... pero prometo estar a tu lado
pase lo que pase.
Escena 76 · Cráter de la Montaña de la Muerte
Link... Imagino que habrás visto Ciudad Goron
sumida en una inquietante calma. El contraste con
su bullicio habitual te habrá resultado extraño.
Pero hay cosas que permanecen inmutables,
como la profunda amistad que forjaste en su día.
«La verdadera amistad crece con el tiempo,
creando un fuerte vínculo.»
«Este vínculo es lo que guía al héroe,
iluminando la senda que se abre ante él.»
«Dos almas unidas estrechamente
por un lazo irrompible.»
Adelante, celebremos la leyenda de esta amistad
tocando el Bolero del fuego.
Toca el Bolero del fuego.
Tocar esta canción te permitirá volver
al cráter de la Montaña de la Muerte
siempre que lo desees.
Recuérdalo, Link.
Hasta la próxima.
Recuérdalo.
Lo sé, pero me temo que ahora
no es el mejor momento.
Ya llegará el tiempo para conversar,
no lo dudes. Hasta la próxima...
Escena 77 · Templo del Fuego
¡Link! ¡Mira, ahí!
Un momento...
¿Hermano?
¡Sí! ¡Ahí estás!
¿Cuánto tiempo ha pasado? ¿Siete años?
¡Estás casi tan grande como yo!
Hermano, me encantaría hablar contigo,
pero ahora no hay tiempo.
Escena 78 · Templo del Fuego
¡Link!
Tengo que pedirte un favor, ¡como hermano!
¡Necesito que rescates a los nueve goron
que están encerrados aquí!
Mientras tú te encargas de eso...
¡yo ajustaré cuentas con Volvagia!
No pasa nada. ¡No os preocupéis por mí!
¡Venceré!
¡Bueno, allá voy! ¡Ese dragón maléfico
se va a enterar de quién es el gran Darunia!
¿Volvagia?
Sí... Es un malvado dragón que anida
en el fuego de la montaña.
Se dice que lleva confinado allí
desde tiempos inmemoriales...
¡No parará hasta que no quede
más que un páramo chamuscado!
¿Y sabes qué está usando para alimentar
a ese monstruo?
¡A mis hermanos!
Lo juro...
¡No dejaré que se salga con la suya!
No se trata solo de Volvagia...
Mi instinto me dice... que tengo que hacer esto.
Un antepasado mío usó un martillo legendario
para derrotarlo en su día... ¡aunque a mí
no me quedará otra que emplear los puños!
Escena 79 · Templo del Fuego
¡Muchas gracias! Si encuentras más compañeros
encerrados, ¡échales una mano también!
¡Muchas gracias por todo!
¡Dejo el resto en tus manos!
Creo que hay más compañeros encerrados.
Cuento contigo para que los ayudes.
¡Buena suerte!
¡Creo que ya no queda nadie más!
¡Uf! Me alegro de que todos estén bien.
¡Mira! Podemos empezar por este cofre...
¡Menos mal que está bien!
Pero ya has oído lo que ha dicho, Link.
¡Debemos encontrar al resto de los goron!
¡Solo quedan tres más!
Venga, ¡vamos a buscarlos!
Los últimos dos no deben de andar muy lejos.
¡Adelante!
¡Ya solo queda uno! ¡Sigamos buscando!
¡Me vuelvo a Ciudad Goron!
¡Os espero allí!
Escena 80
¡Muchas gracias, hermano!
En nombre de todos los goron.
No puedo creer que hayas derrotado a Volvagia...
¡Has pasado de chavalín a chavalote en un pispás!
Ahora me llaman sabio del fuego.
Tengo que estar a la altura.
Todo esto es de risa, ¿no crees?
¡Ja! Qué cosas tiene el destino.
¡pero ahora entiendo qué me impulsaba
a adentrarme en ese templo!
Hermano...
Ahora quiero ayudarte.
Quiero ser un buen sabio del fuego.
¡Nada me haría más feliz!
¡Toma! ¡Para ti, hermano!
Escena 81
No lo olvides nunca, Link...
¡Tú y yo siempre seremos hermanos!
Escena 82
Jo, jo, jo... Gracias por tu generosa ofrenda.
Tú eres rico, ¿no?
Y he de suponer que has tenido un arranque
de generosidad desinteresada, ¿verdad?
Nada de buscar nuevos poderes, ¿a que no?
(...) ¡Estoy bromeando! Quédate quieto ahí.
Le he otorgado una consistencia
de acero a tu cuerpo.
Con tu defensa mejorada, el daño que sufras
ahora se reducirá a la mitad.
Escena 83 · Rancho Lon Lon
¿Estás listo para tragar polvo?
Más te vale...
¡Que empiece la carrera!
Escena 84 · Rancho Lon Lon
¡Aaarg! ¡Maldita sea!
¡Ese no era el plan!
¡Ay! ¡Ay! ¡Ay!...
¡¡¡Qué daño!!!
¡Mocoso insolente! ¡Quiero la revancha!
Si pierdes esta vez, tendrás que pagar en rupias,
pero si ganas...
¡la yegua es tuya!
¡¿Cómo hace para que no lo tire?!
No se puede tener tantísima potra...
Escena 85 · Rancho Lon Lon
¿Cómo...? ¡¿Cómo ha podido pasar?!
¡Ese animal solo escucha a Malon!
¿Cómo ha podido ese mocoso montar
a su lomo y encima vencerme?
¡¿Cómo diantres ha domesticado
a esa maldita yegua?!
Ay, ay, ay... Menudo problemazo...
Necesitaba las ganancias de la venta
de esa yegua para pagar mis deudas.
¡Arg!
¡Ay!
¡Ji, ji! Bueno, ¡salgamos de aquí con Epona!
Je, je, je...
¡Ah, ja, ja, ja, ja!
Ejem... Bien. Lo prometido es deuda.
La yegua es tuya.
Pero...
¡no podrás salir del rancho!
Escena 86 · Caverna de hielo
Llego... demasiado tarde. Los zora han quedado
atrapados bajo una gruesa capa de hielo...
Tan solo logré salvar a la princesa Ruto...
pero no tardó en marcharse.
Dijo que debía dirigirse al Templo del Agua.
El frío que atenaza la región de los zora se debe
a una maldición causada por el monstruo
que acecha en el Templo del Agua.
El hielo no se derretirá a no ser que se ataje
el problema de raíz. La princesa Ruto corre
un gran peligro.
Necesita tu ayuda, Link...
Te lo ruego... Ve al Templo del Agua
y auxilia a la princesa con tu fuerza.
«El tiempo pasa y la gente cambia...»
«Fluyen los cambios como corre el agua...»
«El arrojo de un niño muda en coraje de acero.
El cariño infantil, en amor verdadero...»
«El agua es el espejo que refleja ese proceso,
y a quienes crecieron los reúne el tiempo.»
Interioriza el significado de esas palabras
en tu alma y toca conmigo la Serenata del agua.
Toca la Serenata del agua.
Al interpretar esta melodía, te transportarás
frente al Templo del Agua. Memorízala.
Bien... Hasta la próxima, Link.
Has venido, Link...
Sin embargo...
En tu estado actual, no podrás explorar
el Templo del Agua con total libertad.
Moverse por el templo exige las habilidades
de los zora. Habla con el rey Zora
para que te preste su ayuda...
Escena 87 · Templo del Agua
Pero ¿cómo...?
¡Link! ¡Link, eres tú!
¿Te acuerdas de mí?
Soy tu prometida.
Ruto, la princesa de los zora.
Escena 88 · Templo del Agua
Link...
Aquella promesa que hicimos hace tantos años...
Ah, lo recuerdo como si fuese ayer.
Nos juramos amor eterno...
Pero me abandonaste durante siete años.
No tienes corazón.
¿Mmm? ¿De verdad?
Entonces lo habéis visto. Nuestra región
está congelada... y los zora...
Pero mi gente...
Link, debo salvar a los zora y devolverle
a nuestro hogar su esplendor original.
Te pido, como tu prometida,
¡que me ayudes una vez más!
Vence al monstruo que asola este templo.
He buscado por todos los rincones, pero no logro
dar con él.
Lo que sí he encontrado es un emblema asociado
con la familia real de Hyrule. Sospecho que pueda
ser la clave para localizar al monstruo...
Tú tienes vínculos con la familia real.
Quizá sepas lo que hay que hacer...
Yo también seguiré explorando por mi cuenta.
Sí, será mejor que nos separemos de momento.
Volveremos a encontrarnos más adelante.
(...)
No sé muy bien por qué, pero...
debo dirigirme de inmediato
a lo más profundo de este templo.
Algo me empuja hacia allá...
¡Debemos salvar la región de los zora!
¡Todo depende de nosotros, Link!
¡Cuento contigo!
Uno de esos emblemas está ahí arriba,
fuera del agua. Sube a echarle un ojo.
Escena 89 · Lago Hylia
Vaya, ¿cómo tú por aquí? Tus aventuras te están
conduciendo a lugares cada vez más remotos, ¿eh?
Estás en el lago Hylia. Los zora custodian este sitio,
pues aquí yace sumergido el Templo del Agua,
erigido en honor a los espíritus del agua.
Este pueblo habita las aguas de Hyrule. De hecho,
encontrarás la región de los zora siguiendo
el cauce del río Zora hacia su nacimiento.
Se dice que no permiten el acceso a nadie,
a excepción de la familia real de Hyrule
o sus emisarios, uuuh...
Por cierto, estaba pensando en dirigirme
al castillo de Hyrule. ¿Quieres que te lleve?
Solo tienes que agarrarte a mis patas
y disfrutar de la vista.
Sí, por favor.
¡No hace falta, gracias!
¡Uuuh, uuuh! ¡Sujétate fuerte!
Está bien. Si cambias de opinión,
solo tienes que pedírmelo.
¿Te llevo al castillo de Hyrule? Seguro que volar
será una experiencia grata para ti.
Sí, por favor.
¡No hace falta, gracias!
Uuuh... ¿Estás haciendo uso de la cronología?
Cuando no sepas cuál debería ser tu siguiente
parada, leerla te servirá de guía.
¡Uuuh, uuuh!
Escena 90 · Lago Hylia
El agua fluye y arrastra el mal con ella...
Link, lo has logrado.
Ya veo...
Y ahora se ha convertido en sabia. Por ella,
debemos traer la paz a Hyrule cuanto antes.
Link, mira.
Gracias a vuestros esfuerzos,
el Templo del Agua ahora está libre de esa criatura.
El agua pura fluye y vuelve a entrar en el lago.
Se ha restaurado su antiguo esplendor.
Ha vuelto a desaparecer.
Escena 91
Eres increíble, Link.
Aunque es lo menos que podía esperar
de mi prometido. Has luchado valerosamente.
Gracias a ti, la región de los zora
volverá a la normalidad. Tienes mi gratitud.
Por cierto, también puedes contar...
con mi amor eterno. ¡Ahora te pertenezco!
Je, ojalá pudiese ser así...
Pero mi deseo nunca se cumplirá.
En vez de eso, como sabia del agua,
debo permanecer aquí para detener al rey demonio.
Ahora sé qué impulso me atraía hacia el templo.
Este siempre ha sido mi destino.
¡No os sintáis mal! He encontrado mi propósito.
¡Y eso me colma de alegría!
Los zora se han salvado gracias a vosotros.
Y ahora... me toca a mí devolveros el favor.
Link...
Ni te imaginas la de cosas que sé.
Ten fe. Volveréis a veros...
Así que no te rindas.
Tengo algo que te ayudará
en las batallas venideras.
Acéptalo... ¡y úsalo sabiamente!
Escena 92
Escena 93 · Aldea Kakariko
¡Oh, no!
Link, ¡no te acerques!
¡Cuidado!
¡Por aquí!
Pero ¿qué...?
¡Link, mira!
Link... ¡Ten cuidado!
Link... ¡Despierta!
¡¿Estás bien?!
¿Puedes moverte?
Vale, parece que estás bien.
Menos mal...
Un espíritu maligno... que estaba apresado aquí.
Escena 94 · Aldea Kakariko
Ocurrió hace tiempo...
Nos alertaron de la presencia
de un monstruo en la aldea Kakariko...
por lo que Impa y yo nos dirigimos
hacia allí a investigar.
Lo que me temía: han roto la barrera.
Sí, no cabe duda.
Debió de romper el sello que lo apresaba
y emerger de este pozo.
Es probable que esté de camino
al lugar del que procede.
En ese caso, dirijámonos al templo.
Cabe la posibilidad de que ande oculto por aquí.
Alguien debería quedarse para proteger la aldea.
Será mejor que nos separemos.
Yo me encargaré del Templo de las Sombras.
Tú quédate al cargo de la aldea.
De acuerdo.
Escena 95 · Aldea Kakariko
Link... estoy seguro de que esa criatura malévola
se dirige al Templo de las Sombras.
No se ha detenido a intentar acabar con nosotros.
Su objetivo es otro...
Además... es muy importante para mí.
No sé qué haría sin ella.
Y está en peligro...
Pero ahora mismo no estoy en condiciones
de protegerla.
Ni puedo apoyarte a ti, Link. Solo sería una carga.
Te lo ruego, ve al templo y acaba con esa bestia
demoniaca.
El Templo de las Sombras se encuentra en
esta misma aldea... La entrada, prácticamente
inaccesible, se halla al fondo del cementerio.
En estas circunstancias, solo puedo hacer una cosa
para ayudarte...
Te revelaré el método secreto para acceder
al Templo de las Sombras.
«Una melodía que conduce hacia las sombras,
a tinieblas donde el tiempo se deforma
y el vacío todo lo devora.»
Te voy a enseñar la melodía de la que habla
la leyenda: el Nocturno de la sombra.
Toca el Nocturno de la sombra.
Tocar esta canción te transportará al último
rincón de la aldea, al fondo del cementerio,
frente al Templo de las Sombras.
Memoriza el Nocturno de la sombra; es la única
manera de acceder a la entrada del templo.
Sé precavido... El Templo de las Sombras dispone
de numerosas trampas contra posibles intrusos.
La única forma de ver dichas trampas
es equiparse con los ojos de la verdad.
Todavía no los he encontrado.
Sin embargo, sé que esta aldea oculta
alguna pista sobre su ubicación.
Por suerte, ya te has hecho con la herramienta
imprescindible para ver dichas trampas:
los ojos de la verdad.
¡Buen trabajo, Link!
El Templo de las Sombras dispone de numerosas
trampas contra posibles intrusos.
Escena 96
Cuánto tiempo, valiente muchacho...
Aunque... ahora eres conocido
como el Héroe del Tiempo.
Lo has conseguido. Sí, has derrotado al demonio
del Templo de las Sombras. Gracias.
No debéis preocuparos. Está a salvo.
Su alteza se mostrará pronto ante vosotros...
y la verdad os será revelada.
Solo entonces podrán los sabios detener
al rey demonio y devolver la paz a Hyrule.
Yo permaneceré aquí, preparándome para ese día.
Entonces... ¿tú eres la sabia de la sombra?
Sí. Eso parece.
Y, como tal, prometo enmendar mis errores.
Y fue culpa mía. Debería haberlo vigilado.
Haberle parado los pies.
Esa culpa... jamás me abandonará.
Aun así... hemos de derrotar
a Ganondorf, el rey demonio.
No podemos permitir
que vuelva a infligir tanto dolor.
Link, ayúdame.
Muy a mi pesar, no puedo cumplir mi deber
como sheikah: proteger Hyrule y a su familia real.
Lo veo en tus ojos...
Los desafíos que has superado para llegar
hasta aquí. Lo fuerte que te has hecho.
Así que... ¡toma!
¡Este símbolo es muestra de mi ayuda!
¡Úsalo en tu batalla contra el rey demonio!
Escena 97
Escena 98 · Fortaleza gerudo
¡Quédate quieto ahí hasta nuevo aviso!
No saldrás de aquí hasta que hayas reflexionado
sobre tus actos. ¡Ni un segundo antes!
Y date con un canto en los dientes.
No solemos mostrar tanta clemencia
con los criminales...
Escena 99 · Fortaleza gerudo
¡Ja! ¡Qué valiente eres! Es un placer conocerte,
soy Ichiro. No me tomes por un delincuente,
solo soy un carpintero.
Uno de los nuevos de mi cuadrilla, Shiro,
no dejaba de comerme la oreja con lo que
molan las gerudo... Al final dejé que me liara...
Pero, en cuanto llegamos, se portaron fatal con
nosotros. Y solo porque no somos de su tribu.
¡No hay derecho! Estoy harto del sitio este.
No esperaba que viniese alguien tan apuesto
a salvarme... ¡Muchas gracias! Me llamo Jiro.
Ichiro, el más veterano de la cuadrilla,
nos convenció a todos para ir a donde
las gerudo para convertirnos en bandidos...
¡Pero son mucho más chungas de lo que pensé!
Visto lo visto, ahora me parece que tampoco
se estaba tan mal en la obra...
¡No me van a volver a ver el pelo por aquí!
¡Gracias, colega! ¡No sabes cuánto me alegro
de conocerte! Me llamo Saburo.
Estoy aquí porque se empeñó Jiro, otro carpintero
con el que curro. Quería unirse a las gerudo, ¡pero
lo único que consiguió es que nos encerrasen!
Bueno, es verdad que al final he podido salir...
así que ni tan mal, digo yo.
¡Je, je! Será mejor que vaya a ver al jefe.
Estará muerto de la preocupación...
No puedo creer que hayas arriesgado el pellejo
por mí... ¡Gracias! Estoy en deuda contigo.
Por cierto, me llamo Shiro.
Como soy el más novato, me limité a obedecer
sin rechistar... No era cuestión de poner peros...
Al final tuve que seguirles la corriente.
Seguro que el resto de mis compañeros
también se arrepiente de haber venido aquí.
¡A partir de ahora, no pienso callarme más!
¿Cómo dices? Eh... No sé de qué me hablas.
Yo de templos y sabios no tengo ni idea.
A lo mejor alguno de mis compañeros
puede ayudarte. Si tienes tiempo,
estaría bien que los rescatases.
¡Sé que puedes lograrlo! ¡Nos vemos!
Pues no sé nada de templos ni de sabios,
la verdad.
Quizá alguno de los otros aprendices sepa algo.
¿Podrías rescatarlos también, por favor?
¡No sabes cuánto te lo agradezco!
¡Hasta otra!
¿Que si sé algo de templos o de sabios?
Pues... sintiéndolo mucho... ni idea.
Pero quizá algún compañero de mi cuadrilla
pueda ayudarte. ¡Intenta encontrarlos a todos!
¡Y de paso los rescatas!
¿Me prometes que lo intentarás?
¡Genial! ¡Nos vemos!
¿Dices que andas en busca de templos
y sabios? Jo, pues lo siento mucho,
no sé nada de esos temas.
Bueno, yo me vuelvo ya al valle Gerudo.
¡Pásate un día a hacernos una visitilla!
¡Hasta la próxima! ¡Por fin libre! ¡Je, je!
Escena 100 · Fortaleza gerudo
Um... Conque has venido en busca del templo.
No te agites, hyliano. Puedes guardar la espada
en su vaina. Estás a salvo por ahora.
Me presento: soy la capitana de esta fortaleza.
Jamás pensé que vería a alguien como tú
derrotar a una guerrera gerudo.
Por cierto, lo que le has preguntado antes
al carpintero ese... Buscas el modo de llegar
al templo, ¿verdad?
Si me ayudas, te abriré la puerta
hacia el desierto, desde donde podrás
ponerte en camino hacia el templo.
Pero antes, quisiera advertirte... El desierto es
un lugar inhóspito asolado por tormentas y lleno
de arenas movedizas. No será sencillo atravesarlo.
Mas, a juzgar por tu talento para el combate,
parece que sabes plantar cara a las adversidades.
O, al menos, espero por tu bien que así sea.
Hace algún tiempo, la excelsa Nabooru partió
hacia el Templo del Espíritu, y desde entonces
anda desaparecida.
Ella es nuestra auténtica capitana y yo no estoy
a su nivel. Su ausencia está minando mi moral
y la de mis camaradas.
Mi deseo es sencillo: encamínate hacia el templo
y descubre qué le ha pasado a Nabooru.
Por favor... dime que lo harás.
¿Y qué gano yo?
Ja, ja, ja, entonces, ¿tengo tu atención?
Me alegra saberlo.
Las gerudo conocemos bien el sitio que estás
buscando. Lo llamamos el Templo del Espíritu.
¿Es tu última palabra? Sin mi ayuda,
ni olerás las dunas del desierto,
no digamos ya el templo.
¡Dile que sí, Link! Al fin y al cabo,
¡necesitamos llegar hasta el templo!
Entonces, ¿harás lo que te pido?
En el exterior encontrarás la puerta que te llevará
hacia el Templo del Espíritu.
Gracias al pase que te he dado, mi guardia
te dejará salir sin reservas. Deposito en ti
todas mis esperanzas, hyliano.
En ese caso, quizá tú y yo podríamos
alcanzar un acuerdo.
La premisa es muy sencilla: concédeme un favor
y obtendrás algo a cambio. ¿Qué me dices?
¿Qué debo hacer?
¿Y qué gano yo?
¡Bien! ¡Tenemos un trato! Haré correr la voz
de que estás en la fortaleza por una buena causa.
Y toma. Sin esto, me temo que acabarías
entre rejas en cuanto pusieras un pie
fuera de esta sala.
Escena 101 · Coloso del desierto
Mmm... Me temo que no quepo ahí
ni por asomo.
Pero, si no consigo hacerme con ellos,
no tendré ninguna posibilidad.
Veamos, ¿qué puedo hacer?...
Vaya, ¿qué tenemos aquí?
¿Qué hace un hyliano tan lejos de casa?
Un niño con un hada, ni más ni menos.
No os quedéis ahí callados.
A ver, ¿quiénes sois?
¡Eso digo yo! ¿Quién eres tú? ¿Y qué son
esas cosas que has dicho que necesitas?
¡Ah! Así que estaba pensando en voz alta...
He pecado de indiscreta, ¿eh?
En fin. Me presentaré como es debido.
Soy Nabooru, de la tribu gerudo.
Puede decirse... que soy una bandida.
Escena 102 · Coloso del desierto
¿Al mando de la fortaleza? ¿Hablas en serio?
¡Aborrezco ese lugar desde que lo controla
Ganondorf y no me acercaría allí ni en sueños!
Yo trabajo sola y voy a demostrarles
que no necesito ayuda de nadie.
¡Qué va! Dejad que os explique: por lo general,
la tribu gerudo se compone casi en su totalidad
de mujeres.
Solo nace un varón cada cien años, y ese hombre
está destinado a ser el rey de las gerudo.
Pero me niego a aceptarlo. Un líder
debe ganarse el puesto por su coraje,
no por derecho de nacimiento.
Ganondorf arrebata vidas sin remordimiento
si eso beneficia sus planes. No toleraré
que alguien así me mangonee.
Pero ya he hablado suficiente. Os toca.
Me da la impresión de que no tenéis
a Ganondorf en muy alta estima.
En ese caso, sería un error no ayudarnos
mutuamente.
La mala noticia es que el único modo de llegar
a la sala del tesoro es atravesando este minúsculo
orificio por el que solo cabría un niño.
Tengo por seguro que Ganondorf
está tramando algo en este templo.
Prueba de ello es que ahora hay monstruos
campando a sus anchas por aquí.
El problema es que, para seguir avanzando,
necesito despejar el paso, y ese bloque
pesa demasiado.
Exacto. No se os escapa una.
No sé cuál es vuestro cometido en el templo,
pero supongo que también necesitaréis
deshaceros de ese bloque, ¿me equivoco?
Traedme el tesoro y todos saldremos ganando.
Te ayudaré, Nabooru.
Ahora mismo no.
No estoy aquí por el tesoro...
si eso es lo que te preocupa.
Hay algo más, otra cosa... que me llama
y me anima a adentrarme en estas salas.
Es una sensación que no puedo explicar.
¡Ah, disculpadme!
Parece que no logro deshacerme de esta
mala costumbre de divagar en voz alta.
Lo importante es que ninguno avanzará
hasta que no me traigáis esos guantes.
Cumplid con vuestra parte del trato
y os estaré eternamente agradecida.
Si me conseguís los guantes de plata,
¡prometo ayudaros!
Por suerte, sé que aquí se esconde un tesoro
con el que sería capaz de mover objetos pesados.
Vaya, que quieres que nos colemos por él, ¿no?
Os ofrezco un trato justo.
Ah, una cosa... Olvidaos de escapar
con el tesoro, ¿me oís?
Los guantes de plata son de talla adulta.
No os servirían para nada.
¡Pero ahí entro yo! Traedme los guantes
y prometo abrirnos paso.
Escena 103 · Coloso del desierto
¡Eeeh! ¡Link!
Los habéis encontrado, ¿verdad?
¡Eres increíble, chico!
¡Eh! Pero ¡¿qué... estáis haciendo?!
¿Qué ocurre? ¡¿Quiénes son esas?!
Nos aseguraremos de que te arrepientas
por haber traicionado a tu amo y señor...
¡Vamos! ¡Tenemos que ayudarla!
¡Link!
¡Escapa! ¡Huye de aquí!
Escena 104 · Templo del Espíritu
Jamás pensé que alguien llegaría hasta aquí.
¡Qué intruso tan insensato!
No podemos permitir que esta insolencia
quede sin castigo, claro.
¡Fiel sirviente, escucha nuestras órdenes!
¡Levántate y aniquila al majadero
que ha osado poner pie aquí!
Escena 105 · Coloso del desierto
Has logrado atravesar el desierto, Link.
Me has impresionado.
Ahora te esperan desafíos muy exigentes,
pero tengo fe en que los superarás.
«Se rechazará a quien acate el tiempo y su flujo.
Solo se acogerá a quien transcienda su influjo.»
Cuando encuentres obstáculos en tu camino,
recuerda esas palabras.
Hay algo más, Link...
El Réquiem del espíritu está conectado
con este lugar. Tócalo para transportarte aquí.
Toca el Réquiem del espíritu.
Recuerda: toca el Réquiem del espíritu
para transportarte al coloso del desierto.
No importa el aspecto que tengas...
A ver qué nos encontramos
en el Templo del Espíritu...
Traigo unas palabras que te servirán de guía.
Se trata de una leyenda que habla sobre
el Templo del Espíritu...
Estoy aquí porque ha llegado a mis oídos
cierta información sobre los ojos de la verdad...
No esperaba coincidir contigo.
El Templo del Espíritu está más adelante...
y es probable que su sabia necesite ayuda.
Debes salvar del peligro no solamente a Impa,
sino también a la sabia del espíritu...
Link, quisiera darte las gracias antes de nada.
De no ser por ti, Impa no habría podido
despertar como sabia.
Estoy en deuda contigo.
Sé que serás capaz de superar cualquier desafío
que se interponga en tu camino...
Permite que comparta contigo la leyenda
que habla del Templo del Espíritu...
Permite que comparta contigo unas palabras
que te servirán de guía. Se trata de una leyenda
que habla del Templo del Espíritu...
Escena 106
Gracias por tu generosa ofrenda.
Ahora, permite que te otorgue un nuevo poder.
Quizá notes un ligero pinchacito...
Sé un buen chico y no te muevas.
Ya está. ¿A que no ha sido para tanto?
El amor de Nayru te protegerá de todo daño.
Pero no te confíes, pues su efecto es temporal.
Escena 107 · Templo del Espíritu
¿Qué me ha pasado?
Vaya, vaya...
Bueno, bueno...
Sí, es posible. Tendremos que intentarlo otra vez.
Hay gerudo que admiran a esta niña...
Todavía nos puede ser de utilidad.
Tienes razón... ¡aunque esta vez tenemos
que asegurarnos de que no pueda liberarse!
¡Apártate, niñato!
¡No vas a escapar de aquí!
Y bien... ¿quieres rescatarla, jovencito?
Pues solo tienes que entrar por esa puerta.
Escena 108 · Templo del Espíritu
¡Cierto, cierto! ¡Pongámonos serias!
Kotake y...
Koume...
¡Ataque! ¡Doble! ¡Dinamita!
¡Ataque! ¡Doble! ¡Dinamita!
No tengas miedo, chico.
¿Estás listo para jugar?
Escena 109 · Templo del Espíritu
Qué jovencito tan inteligente...
¡Voy a calcinarte hasta el tuétano
con mis llamas abrasadoras!
¡Y yo te congelaré hasta el fondo del alma
con mi gélido hielo!
Escena 110 · Templo del Espíritu
Dichoso niñato...
¡Soy muy joven para morir,
apenas tengo 400 años!
¡Más joven soy yo, que tengo 380!
¡¿De verdad?! ¿Intentas mentir
sobre tu edad a tu hermana gemela?
¡Si eres tú la que no se acuerda de nada!
¿Te crees que chocheo?
¡No le hables así a tu hermana mayor!
¡Pero si no sabemos quién nació primero!
¡Trátame con más respeto!
¿Sí? ¡Oblígame!
¡Descarada!
¡Creída!
¡Grosera!
¡Petulante!
¡Volveremos para atormentarte!
¡Volveremos para atormentarte!
Escena 111
¡Eh, chico! Esto... Hola, Link.
Siempre estaré en deuda contigo. Gracias.
¡Ja, ja, ja! ¡Pero mírate! ¡El niño de hace siete años
es ahora un espadachín hecho y derecho!
Con todo...
Qué incauta fui...
No puedo creer que cayese en su trampa.
Pero ¡qué vueltas da la vida!
Después de aquello,
me convierto en la sabia del espíritu.
Maldito...
Pagará con creces todo el sufrimiento
que ha causado.
Oye, chico...
No... Héroe del Tiempo.
No pude cumplir mi parte
del trato que hicimos hace siete años...
Mas te ofrezco esto en su lugar.
¡Adelante! ¡Acéptalo!
Escena 112
Te has convertido en un joven muy valiente, Link.
Lamento mucho no haber podido cumplir
la promesa que te hice hace siete años...
Escena 113 · Templo del Tiempo
Ya veo... Seguid así, y lograréis eliminar
a todos los monstruos de los templos
y despertar a los sabios.
Mas no cantemos victoria... Todavía quedan
sabios que necesitan vuestra ayuda para despertar.
«Conquistar la cima de la montaña,
emerger de las profundidades del lago.»
«Trascender el tiempo...»
¿El tiempo?
Escucha atentamente, Link: si en algún momento
necesitas regresar al pasado, debes reinsertar
la Espada Maestra en el Pedestal del Tiempo.
Al hacerlo, retrocederás en el tiempo siete años.
Oh... ¿Algo así es posible?
Link... Algún día deberás volver a este lugar.
«El sabio de la luz ha velado por la seguridad
de Hyrule desde tiempos inmemoriales.
Él fundó el templo que rige el tiempo.»
Para regresar al legendario Templo del Tiempo,
has de tocar el Preludio de la luz.
Toca el Preludio de la luz.
Link, has sido elegido por la Espada Maestra.
El destino de un héroe está siempre ligado
a su espada, no lo olvides.
Volveremos a encontrarnos.
Link... La canción que te enseñé...
¿Te sirvió de ayuda?
¡Sheik! ¡Hemos despertado a una sabia!
Intentamos decírtelo el otro día, pero como
siempre desapareces de repente...
«Conquistar la cima de la montaña...»
«Emerger de las profundidades del lago...»
Ahora podrás regresar a este templo
en cualquier momento.
Y, una vez aquí, podrás retroceder en el tiempo
siete años cuando así lo desees.
Dicho esto, tu presencia es más necesaria
en el presente que en el pasado...
Dirígete a los templos y despierta a los sabios.
Es la única forma de salvar a aquellos que se
encuentren en peligro por culpa del rey demonio.
Te lo agradezco, pero... no debes preocuparte
por mí. La prioridad ahora es encontrar
los ojos de la verdad cuanto antes.
Y... por favor, cuidad de Impa. Os lo ruego.
Para ello, deberéis fortaleceros más aún...
Ya solo queda uno de los sabios por salvar.
Para lograrlo, tendrás que hacerte
aún más fuerte, Link...
Escena 114 · Templo del Tiempo
La Trifuerza... El símbolo sagrado.
Representa el equilibrio entre tres virtudes:
el poder, la sabiduría y el valor.
Al tocarla, pueden suceder dos cosas...
Si la persona es considerada digna,
obtendrá la Trifuerza en su totalidad.
Si, por el contrario, no la merece,
el símbolo sagrado se dividirá en tres partes.
Y la persona conservará únicamente
aquella que represente su mayor virtud.
Las otras dos partes se encomendarán
a quienes elija el poder divino.
Escena 115 · Templo del Tiempo
Hace siete años, cuando Ganondorf
se apoderó de la Trifuerza,
esta se dividió en tres partes,
tal y como predecía la leyenda.
Él recibió únicamente la Trifuerza del Poder.
Tras convertirse en el rey demonio, Ganondorf
buscó a las personas elegidas por el poder divino
para obtener las otras dos partes.
La Trifuerza del Valor...
reside en ti, Héroe del Tiempo.
Y la Trifuerza de la Sabiduría está en manos...
de quien lidera a los sabios.
Soy yo. Zelda, la princesa de Hyrule.
Os mentí haciéndome pasar por sheikah.
Y me oculté de vosotros.
Os ruego que me perdonéis. Lo hice
para que no me descubriera el rey demonio.
Hace siete años...
Escena 116 · Templo del Tiempo
Te vi cuando huía del castillo junto a mi guardiana,
Impa. Estabas de pie, frente a la entrada.
En ese preciso instante, supe que debía
confiarte a ti la Ocarina del Tiempo.
Sabía que no tendría otra oportunidad.
Escena 117 · Templo del Tiempo
Al menos, eso es lo que pensaba.
Hasta que ocurrió algo completamente inesperado.
Estuviste recluido durante muchos años
en el Reino Sagrado, algo inimaginable.
Se convirtió en el rey demonio...
y el Reino Sagrado quedó sumido en la oscuridad.
Pero sabía que tú volverías, por lo que te esperé,
ocultando mi identidad.
Héroe del Tiempo. Link...
He de pedirte ayuda una vez más.
No me queda más remedio.
Gracias.
Quiero darte algo que te ayudará a afrontar
la batalla final. Por favor, acéptalo.
Te ofrezco este poder sagrado
que te permitirá derrotar al rey demonio.
¡Elegido, te concedo la flecha de luz!
Escena 118 · Templo del Tiempo
Ese estruendo... ¡No puede ser!
Eres una princesa muy obstinada.
Me sorprende que hayas conseguido
evitarme durante siete largos años.
Sabía que, si dejaba a ese crío campar a sus anchas,
tú aparecerías tarde o temprano.
El único error que he cometido
ha sido subestimar tu poder, muchacho.
No... Tu poder no. Más bien,
el poder de la Trifuerza del Valor.
Y no olvido que la princesa Zelda posee la Trifuerza
de la Sabiduría. Cuando ambas sean mías...
¡seré el verdadero amo de este mundo!
Prepárate, muchacho.
Tú serás el siguiente.
Escena 119
Muchas gracias por tu generosa ofrenda.
Buscas un nuevo poder, ¿me equivoco? Jo, jo...
Supongo que no debería hacerte esperar más.
No te muevas...
He mejorado tu poder mágico.
A partir de este momento, tendrás el doble.
Pero no te pongas ahora a hacer locuras, ¿eh?
Escena 120 · Interior del castillo de Ganondorf
Link, ¿me oyes?
Mas procura estar alerta, pues ansía
arrebatarte la Trifuerza del Valor.
En el castillo te esperan numerosos peligros.
Ten mucho cuidado.
Escena 121 · Interior del castillo de Ganondorf
Link, escucha... Ganondorf se halla en esa torre.
Pero... una poderosa barrera impide el acceso.
El poder maligno que la sostiene emana
de seis fuentes. Si las purificas, la barrera caerá.
Todo depende de ti...
Escena 122 · Interior del castillo de Ganondorf
Escena 123 · Interior del castillo de Ganondorf
El poder maligno ha sido erradicado.
Debes salvar a su alteza. ¡Rápido!
Escena 124 · Interior del castillo de Ganondorf
Se ha disipado el poder maligno.
¡Buena suerte, Link!
Escena 125 · Interior del castillo de Ganondorf
Escena 126 · Interior del castillo de Ganondorf
Escena 127 · Interior del castillo de Ganondorf
Escena 128 · Interior del castillo de Ganondorf
Has acabado con el poder maligno de este lugar.
No pierdas la calma... y actúa con rapidez, chico.
Escena 129 · Interior del castillo de Ganondorf
La barrera se ha desvanecido.
¡Link, dirígete a la torre!
Escena 130 · Interior del castillo de Ganondorf
Pobre desgraciado...
Carecía de un corazón puro y valeroso,
por eso no pudo controlar el poder de las diosas.
¡Ah!
¡Oh, no!
¡Link! La torre se hunde.
Salgamos de aquí. ¡Sígueme!
Escena 131 · Interior del castillo de Ganondorf
¡Gracias, Link!
Escena 132 · Interior del castillo de Ganondorf
¡Deprisa, busca otra salida!
Escena 133 · Interior del castillo de Ganondorf
Qué poco ha faltado...
Escena 134 · Interior del castillo de Ganondorf
Están resonando...
La Trifuerza está intentando
volver a completarse.
Ocurrió hace siete años.
Las dos partes de la Trifuerza desaparecieron
antes de que pudiera hacerme con ellas.
Jamás hubiese sospechado
que estaban en vuestro interior.
Y ahora, por fin...
todas las partes de la Trifuerza se reúnen aquí.
No sois dignos de poseer algo así.
¡Devolvédmelas!
¡No hay nada que hacer!
¡La fuerza de su aura oscura
me impide acercarme!
Lo siento mucho...
Escena 135 · Interior del castillo de Ganondorf
Imposible...
Yo, el gran Ganondorf,
el rey demonio, ¡¿derrotado?!
¡¿A manos de un mocoso patético?!
Link...
Escena 136 · Interior del castillo de Ganondorf
¿Link?
¿Qué pasa?
No aguantaré mucho más...
Link...
Mantente alerta.
Estoy bien...
¡Salgamos de aquí!
¿Qué es eso?
Adelante, sigamos.
Menos mal que estás bien...
¡Vamos!
¡Link!
¡Yo los contengo! ¡Ocúpate de ellos!
¡Esa es la salida!
¡Corramos!
¡Más monstruos!
No puede ser... ¿Ahora qué hacemos?
¡Abriré camino!
¡Yo me encargo!
¿Qué está pasando?
¡Su poder se ha desbocado!
¡Link, cuidado!
¡Yo me encargo!
¡Por favor, resiste!
¡Link!
Link... el resto es cosa tuya.
¿Proviene de ahí?
Escena 137 · Castillo de Ganondorf
¡Esta vez lucharemos juntos! Porque...
¡Porque somos un equipo!
Escena 138 · Castillo de Ganondorf
Se acabó...
Por fin, se acabó...
Link... lo siento mucho...
Siento no haber podido luchar a tu lado...
¿Qué ha sido eso?
Escena 139 · Castillo de Ganondorf
¡Ahora!
¡Link!
Escena 140 · Castillo de Ganondorf
¡Sabios!
Escena 141
Bien hecho, Link...
Gracias a tus esfuerzos,
los seis sabios por fin han despertado.
Se está acercando la hora
de enfrentarse al rey demonio.
Pero, antes de eso, hay cierta persona
a la que debes ver.
Te está esperando. Ve a su encuentro
en el Templo del Tiempo.
Escena 142
¡Ahora, abriré el sello del portal
para sepultar en él al malvado!
Antiguas diosas que creasteis Hyrule,
¡concedednos vuestra bendición!
Yo os maldigo...
¡Y te maldigo a ti, Link!
Llegará el día... en que me libre
de estos burdos grilletes...
Entonces... os exterminaré a todos,
uno por uno...
Mientras... la Trifuerza del Poder
esté en mis manos...
Escena 143
Link.
Ahora, nuestro mundo
podrá volver a vivir por fin en paz.
Todas las tragedias que han acontecido
hasta ahora han sido culpa mía.
Fui una irresponsable. Nunca debí
abrir el camino hacia el Reino Sagrado.
Como consecuencia, mucha gente
padeció un gran sufrimiento.
Y tú... Todos esos años...
Lo siento mucho, Link.
Debo enmendar mis errores,
tanto como me sea posible.
Pondré la Espada Maestra en letargo
y sellaré la conexión con el Reino Sagrado.
Link, la Ocarina del Tiempo... Dámela.
Ahora que soy una sabia,
puedo devolverte al pasado.
A aquel tiempo antes de que nos conociéramos.
Justo cuando vuelve la paz a Hyrule, tú y yo
no tenemos más remedio que decirnos adiós.
¡Vamos, vuelve a casa, Link!
Recupera el tiempo que has perdido.
Regresa al lugar al que perteneces...
A tu hogar.
Gracias, Link...
Adiós...
Otras frases
Escena 144
nombre
nombre
nombre
Escena 145
¡Has tocado melodía!
¡Has aprendido melodía!
¿Quieres teletransportarte
al santuario del bosque?
¡Vamos allá!
Cancelar
¿Quieres teletransportarte
al cráter de la Montaña de la Muerte?
¡Vamos allá!
Cancelar
¿Quieres teletransportarte
al lago Hylia?
¡Vamos allá!
Cancelar
¿Quieres teletransportarte
al coloso del desierto?
¡Vamos allá!
Cancelar
¿Quieres teletransportarte
al cementerio?
¡Vamos allá!
Cancelar
¿Quieres teletransportarte
al Templo del Tiempo?
¡Vamos allá!
Cancelar
¿Hola? Soy Saria... ¿Me oyes?
¡Hola, Link! Parece que estás muy ocupado.
Sé que quieres hablar... pero ahora mismo
deberías centrarte en tu misión actual.
¡Ya nos pondremos al día más adelante!
¡Hola, Link!
Sé que te apetece hablar, ¡pero ahora
no hay tiempo que perder!
Es muy divertido charlar mediante la ocarina.
Pero... me tienes aquí al lado. ¿Por qué no
vienes a hablar conmigo directamente?
Le oí decir al Gran Árbol Deku
que el Bosque Perdido conecta
con varios lugares diferentes.
Si alguna vez oyes mi canción fuera del bosque,
es posible que ese lugar esté conectado
de algún modo con él.
Me encantaría que me hablases
de tus aventuras.
Así que... a Darunia, el goron, le gustó
mi canción, ¿eh?
Ji, ji... Caramba, pues me alegro mucho.
Y también me alegro de que mi canción
te haya servido de ayuda, Link.
Me encantaría que me hablases
de tus aventuras.
Así que... ¿estás buscando una cosa
llamada «piedra espiritual»?
El caso es que he oído ese nombre antes...
De hecho, la nombró el Gran Árbol Deku.
Remontando el río Zora llegarás al hogar
de los zora, un pueblo que custodia
una piedra espiritual.
¡Espero que te sirva esa información!
Tengo una extraña corazonada...
Creo que está pasando algo en el castillo...
¡Sí, estoy segura!
¿Mmm? Creo que tu ocarina suena diferente...
¿Has depurado tu técnica?
¿Eh? ¿Estás buscando un templo?
¿De qué me suena esto?
Hace no mucho, un extraño pájaro vino a mí
y me dijo...
«Para quienes buscan el templo...
los ojos que ven en la oscuridad
se abrirán durante una tormenta.»
Espero que te sirva de ayuda.
¿Mmm? ¿Así que estás buscando un templo?
Eso me recuerda a algo muy interesante...
Hace poco, un extraño pájaro vino a mí
y me dijo esto...
«Para el chico que busca el templo... Ve a ver
a la diosa del desierto, y trae tu ocarina.»
Espero que te sirva de ayuda.
Link... ¡Tienes que encontrar los templos
y despertar a todos los sabios!
Los templos están repartidos por todo Hyrule.
Cuando supe que era la sabia del bosque,
me preocupaba no ser capaz de estar a la altura.
Pero... ¡ya se me ha pasado!
Ahora me siento muy feliz.
Y eso es porque... te tengo aquí conmigo.
¡Sé que podemos proteger Hyrule juntos!
Si todos los sabios nos unimos, podremos
confinar a Ganondorf, el rey demonio.
Pero, para lograrlo, necesitaremos el poder
de la persona que lidera a los sabios.
Y creo que se trata de alguien a quien conoces.
Pero bueno, por ahora lo que debes hacer
es viajar por el tiempo hasta que no quede
ningún sabio por despertar.
¡Buena suerte, Link!
Todos los sabios te hemos ofrecido
nuestro poder.
La paz de Hyrule depende ahora de ti, Link.
¡Has tocado la canción que te acabo de enseñar!
Parece que te ha gustado, ¿eh?
Oooh... El sonido de tu ocarina es tan místico
y bello...
Aunque sea la misma canción que siempre
tocas para mí, suena muy diferente.
¡Qué extraño!
Link, ¿dónde estás ahora mismo?
¡Oh! ¡En el bosque Kokiri!
Pásate a saludar a todo el mundo...
Y no te olvides de Mido, ¿vale? ¡Ji, ji!
Link, ¿dónde estás ahora mismo?
Ya veo... Así que en el bosque Kokiri.
¿Crees que la gente te reconocerá?
Me pregunto qué caras pondrán cuando
se enteren de que me he convertido en sabia.
Ji, ji...
Link, ¿dónde estás ahora mismo?
¡¿Eh?! ¡¿En el Gran Árbol Deku?!
Pues pásate a saludar a todos los habitantes
del bosque.
Y no te olvides de Mido, ¿vale? ¡Ji, ji!
Link, ¿dónde estás ahora mismo?
¿Mmm? ¿En el Bosque Perdido?
Entonces estás cerca del santuario del bosque,
donde estoy yo.
¡Sigue el sonido de mi ocarina para no perderte!
Ji, ji.
Link, ¿dónde estás ahora mismo?
Ajá... En el Bosque Perdido...
¿Le has hablado a Mido de mí?
Me temo que no podré volver.
Link... ¡intenta llevarte bien con Mido!
Link, ¿dónde estás ahora mismo?
¡Oh! ¿En el santuario del bosque?
Pues no olvides venir a hacerme una visita. Ji, ji...
Ya que estás por aquí, podemos aprovechar
para hablar en persona.
Link, ¿dónde estás ahora mismo?
Oh... ¡En el santuario del bosque!
Es mi lugar favorito...
Ahora que soy una sabia, entiendo por qué
ese sitio me hacía sentir en calma.
Link, ¿dónde estás ahora mismo?
Así que en el Templo del Bosque...
Quizá por eso te siento tan cerca de mí.
¿Crees que existirá algún tipo de conexión
entre la Sala de los Sabios y los templos?
Link, ¿dónde estás ahora?
Ya veo. En un lugar llamado llanura de Hyrule.
Las llanuras son sitios sin árboles apenas, ¿no?
Tiene que ser raro, aunque supongo que
será divertido correr a toda prisa por ahí...
¡pero ojo con tropezar, ji, ji!
Link, ¿dónde estás ahora?
Ya veo. Estás en la llanura de Hyrule.
Rauru dice que es una llanura inmensa.
A lo mejor no ha cambiado mucho
en estos siete años.
No has olvidado cómo era entonces, ¿no?
Link, ¿dónde estás ahora mismo?
Qué bien. Así que en una ciudadela...
Con casas hechas de piedra... ¿y montones
de habitantes? Suena raro, pero también
muy interesante.
¡Me encantaría poder verlo!
Link, ¿dónde estás ahora?
¿Cómo? ¿Estás en una ciudadela que ha sido
tomada por los monstruos?
Y hace siete años estaba repleta de hylianos...
Ya veo... Debe de ser descorazonador...
Intenta no caer en el desánimo, ¿vale?
Atraparemos a Ganondorf y restauraremos la paz.
Link, ¿dónde estás ahora mismo?
Ya veo... Así que en el castillo de Hyrule.
Creo recordar que el Gran Árbol Deku decía
que la gente importante vive en castillos.
¡Pues procura portarte como es debido! ¡Ji, ji!
Link, ¿dónde estás ahora mismo?
Ya veo. Así que cerca del castillo de Ganondorf...
Él fue quien destruyó la paz que reinaba
en Hyrule. Jamás se lo perdonaré.
Link... haré todo lo que pueda como sabia
para ayudarte. Juntos lo lograremos.
Link, ¿dónde estás ahora mismo?
¡Oh! ¿En un lugar llamado aldea Kakariko?
¿Y hay un gran edificio llamado... molino?
Ji, ji... Nunca había oído nada igual...
Que no se te ocurra trepar por él, ¿vale?
Seguro que ese molino es importante
para los aldeanos.
Link, ¿dónde estás ahora mismo?
Ya veo. Así que en la aldea Kakariko.
¡El sabio Rauru la mencionó una vez!
Dijo que la gente que huyó de la ciudadela
buscó refugio en esa aldea hace siete años.
Seguro que están deseando volver a casa...
¡Razón de más para restaurar la paz!
Link, ¿dónde estás ahora mismo?
Ya veo. Así que en el cementerio de un lugar
llamado aldea Kakariko...
Allí estarán las tumbas de sus habitantes...
¡así que sé respetuoso, Link!
Link, ¿dónde estás ahora mismo?
Ajá... En el cementerio de la aldea Kakariko.
¿Y allí es donde has encontrado el gancho que
necesitabas para entrar en el Templo del Bosque?
No sé si lo entiendo del todo... ¡Ji, ji!
Oye, ¿le has dado las gracias a Dampé?
¡No olvides mostrarte agradecido
cuando te den cosas!
Link, ¿dónde estás ahora mismo?
¿Qué? ¿En el fondo del pozo de un lugar
llamado aldea Kakariko?
Ji, ji... ¿Se puede saber qué se te ha perdido
en el fondo de un pozo?
No dejas de sorprenderme, Link.
Link, ¿dónde estás ahora?
¿Cómo? ¿En el Templo de las Sombras?
Con ese nombre, supongo que estará
muy oscuro, ¿verdad? Ten mucho cuidado
de no tropezar por ahí, ¿vale? ¡Ji, ji!
Link, ¿dónde estás ahora mismo?
Ya veo. En el Templo de las Sombras...
Recuerdo que el sabio Rauru mencionó
que el Templo de las Sombras está plagado
de trampas...
Ten mucho cuidado.
Link, ¿dónde estás ahora mismo?
¿Cómo? ¿En un lugar llamado Ciudad Goron?
El Gran Árbol Deku nos habló una vez
acerca de los goron...
¡Dijo que comían rocas! No te recomiendo
que pruebes sus platos típicos. ¡Ji, ji!
Link, ¿dónde estás ahora mismo?
Ya veo. Así que en Ciudad Goron.
Lo único que sé de ese lugar es lo que le oí
decir al Gran Árbol Deku...
No deja de ser raro que ahora tú estés allí.
Link, ¿por dónde andas ahora?
¿Cómo dices? ¿Que estás recorriendo un camino
llamado el sendero de la Montaña de la Muerte?
El Gran Árbol Deku decía que ir por caminos
de montaña es como subir una colina muy alta.
Me cuesta imaginarlo, pero suena agotador...
No olvides descansar lo suficiente.
Link, ¿dónde estás ahora mismo?
Ajá... En el sendero de la Montaña de la Muerte.
Creo que ya has pasado antes por ahí, aunque
no sé cuánto habrá cambiado en los últimos
siete años. Ten mucho cuidado, Link.
Link, ¿dónde estás ahora mismo?
¿Cómo? ¿Dices que estás metido en un sitio
llamado la cueva de los dodongos?
Yo nunca he visto ni he estado en una cueva,
¡pero suena muy emocionante!
Aunque quién sabe lo que encontrarás dentro...
Por favor, ten mucho cuidado, ¿vale?
Link, ¿dónde estás ahora mismo?
Ya veo. Así que en la cueva de los dodongos...
¿No la exploraste ya hace siete años?
¿Qué se te ha perdido ahora en ese sitio? ¡Ji, ji!
¿Tienes algún asunto pendiente ahí?
Link, ¿dónde estás ahora mismo?
¿Cómo dices? ¿En el cráter de la Montaña
de la Muerte?
En esos sitios hace mucho calor, ¿no?
Me alegra saber de ti, pero ¡parece muy peligroso!
¡Deberías ir a un lugar más fresquito!
Link, ¿dónde estás ahora mismo?
Oh... ¿En el cráter de la Montaña de la Muerte?
Ya sé que ahora eres más fuerte, Link...
pero, ¡por lo que más quieras,
procura no caerte en el cráter!
Link, ¿dónde estás ahora mismo?
Ya veo... En el Templo del Fuego.
¿Y dices que ese templo se encuentra
en el cráter de la Montaña de la Muerte?
Me pregunto por qué lo construirían ahí.
Quizá el calor lo proteja de los malhechores...
Link, ¿dónde estás ahora mismo?
Oh... ¿En el río Zora?
Así que hay un gran río fuera del bosque...
¿Es más grande que el del bosque Kokiri?
Seguro que es divertido nadar y jugar por ahí,
pero ten cuidado, no vayas a ahogarte, Link...
Link, ¿dónde estás ahora mismo?
Ya veo. Así que en el río Zora.
Creo que ya estuviste allí hace siete años,
pero quién sabe cuánto habrá cambiado
en todo ese tiempo...
Ten mucho cuidado, por favor.
Link, ¿dónde estás ahora mismo?
¡Oh! ¿Así que te encuentras en un lugar
llamado la región de los zora?
El Gran Árbol Deku nos habló de la gente
que vive ahí...
¡Dijo que los zora pueden permanecer
bajo el agua todo el tiempo que quieran!
Me da un poco de envidia... Yo no soy capaz
ni de abrir los ojos debajo del agua...
Link, ¿dónde estás ahora mismo?
Ya veo. Así que en la región de los zora.
Lo único que sé de ese lugar es lo que le he oído
decir al Gran Árbol Deku...
No deja de ser raro que ahora estés tú allí.
Link, ¿dónde estás ahora mismo?
¿Cómo? ¿En un lugar llamado la fuente Zora?
Caramba... ¿Y dices que ahí es donde vive
la deidad que vela por los zora? Qué curioso...
¿Se parece a nuestro Gran Árbol Deku?
¿O no tiene nada que ver? En cualquier caso,
¡sé muy respetuoso!
Link, ¿dónde estás ahora mismo?
Ya veo. Así que en la fuente Zora.
Creo recordar que ya estuviste allí hace siete años,
pero quién sabe cuánto habrá cambiado
en todo ese tiempo...
Por favor, ten mucho cuidado.
Link, ¿dónde estás ahora mismo?
¡¿Cómo?! ¡¿Que te has metido en la barriga
de la deidad guardiana de los zora?!
Ya estuviste dentro del Gran Árbol Deku...
y ahora te has colado en la deidad de los zora...
Parece que sientes debilidad por los lugares
estrechos, Link. ¡Ji, ji!
Link, ¿dónde estás ahora mismo?
Oh... ¿En una caverna de hielo? Qué cosas...
¡Debe de hacer un frío que pela!
Brrr... ¡Me entran escalofríos solo de imaginarlo!
No vayas a ponerte enfermo, ¿vale?
Link, ¿dónde estás ahora mismo?
Así que en el Templo del Agua, ¿eh?
Espera, ¡¿qué?! ¡¿En el fondo del lago Hylia?!
¿Habrán puesto la entrada allí para
que no se cuele gente indeseable?
Link, ¿dónde estás ahora mismo?
¿Cómo? ¿En un sitio llamado el valle Gerudo?
¿Y dices que es un lugar donde escasean
los árboles... y la hierba?
Bueno, por lo menos así se ahorran el rollo
de estar arrancando hierbajos. ¡Ji, ji!
Link, ¿dónde estás ahora mismo?
Ya veo. Así que en el valle Gerudo...
El Gran Árbol Deku nunca nos habló de ese lugar,
así que no puedo contarte mucho...
Link... ten cuidado, por favor.
Link, ¿dónde estás ahora mismo?
Ajá... Así que en la fortaleza gerudo.
Nunca he visto un sitio así... Nada de ir
por ahí tocando cosas sin permiso, ¿entendido?
Link, ¿dónde estás ahora mismo?
Ah, en el centro de entrenamiento gerudo...
Entonces, estarás entrenando, ¿no?
Me gusta que siempre te esfuerces tanto
por mejorar.
¡Pues ya sabes! Aprovecha bien el tiempo
para ponerte fuerte y darle una lección
a Ganondorf. ¡Ji, ji!
Link, ¿dónde estás ahora mismo?
¿Cómo? ¿En el desierto encantado?
Vaya... ¡¿Y dices que es una extensión enorme
donde no hay otra cosa que arena hasta donde
alcanza la vista?!
¡Pues cuida que no te entre en los ojos! ¡Ji, ji!
Link, ¿dónde estás ahora mismo?
Ya veo. Así que en un desierto encantado...
¿Y dices que solo hay arena por todos lados?
Seguro que cuesta andar por ahí.
¡Espero que te hayas preparado bien!
Link, ¿dónde estás ahora mismo?
¿Cómo dices? ¿Frente a una gran figura
a la que llaman el coloso del desierto?
Así que se trata de una estatua gigantesca...
Me pregunto quién la habrá erigido
y por qué motivo...
Link, ¿dónde estás ahora mismo?
Ajá. Así que frente al coloso del desierto.
Mmm... Esa estatua... ¿Quién crees
que la pondría ahí? ¿Y por qué motivo?
Me gustaría poder ver si realmente es tan grande,
¡aunque quizá me daría miedo que me tragase!
Link, ¿dónde estás ahora mismo?
¿Cómo? ¿En el Templo del Espíritu?
¿Y es un edificio muy antiguo?
Me encantan los sitios así.
Si escuchas con mucha atención, quizá puedas
oír las voces de la gente de otras épocas...
¿No te da esa impresión allí?
Link, ¿dónde estás ahora mismo?
Oh... En el Templo del Espíritu.
¿Está más allá del desierto encantado?
Me pregunto si lo construirían en un lugar
tan inaccesible para que no lo encontrasen
los malhechores.
¡Vaya! ¿Qué hace un dormilón como tú
despierto a estas horas?
Si saliese del bosque, a lo mejor yo también
empezaría a levantarme temprano... ¡Ji, ji!
El Gran Árbol Deku era el único que sabía
cosas de fuera del bosque...
Me alegro mucho de que estés viviendo
tantas aventuras, Link.
Háblame con pelos y señales de todos
los sitios que visites, ¿vale?
Es casi la hora de comer, y me está empezando
a entrar un poco de modorra.
¿Tú no tienes sueño, Link? Asegúrate de irte
a dormir cada vez que notes el cansancio.
Parece que Mido está algo tristón
desde que te marchaste del bosque...
Si alguna vez te sientes solo, ¡deberías
pasarte por el bosque Kokiri!
Cuando vengas, acércate a saludar a Mido
también, no solo a mí.
Es muy tarde, me está empezando
a entrar sueño...
Desde que te marchaste del bosque,
los demás kokiri arriman el hombro
para mantener tu casa limpia y ordenada.
¡Así que ya sabes que tu cama estará lista
cada vez que decidas hacernos una visita!
(...)
No oigo a Saria... Quizá no pueda hablar
en este momento.
Link, ¿dónde estás ahora?
¿Mmm? ¡¿Estás cerca?!
¡Pues ven a hacerme una visita! ¡Ji, ji!
Eh... Escucha...
Solo quería decirte que siempre tendrás
un lugar al que volver.
Cuando acabe tu aventura, ¡te recibiremos
con los brazos abiertos en el bosque Kokiri!
¡Ji, ji, ji! ¡Buena suerte, Link!
La lucha debería haber acabado...
pero aún hay algo que me escama.
Ten cuidado, Link.
¡Link!
Los sabios... y yo... creemos en ti.
¡Tú puedes!
Escena 146
Hay un mensaje dentro de la botella.
A quien encuentre esta carta... ¡Ayúdame!
Estoy dentro de la barriga de Jabu-Jabu.
Firmado:
Ruto, la princesa zora
Posdata:
¡Ni una palabra de esto a mi padre!
Escena 147
¡Qué susto!
Ay, ay...
¿Te aburres?
Pero qué hace este...
¿Te diviertes?
Guau, qué máscara tan distinguida.
Oye, qué máscara más molona.
Fíjate, qué máscara más curiosa...
Oye, ¿dónde venden esa máscara
tan distinguida?
Oye, ¿dónde venden esa máscara tan molona?
Oye, ¿dónde venden esa máscara tan curiosa?
Oye, ¿me prestas tu máscara?
Es muy distinguida.
Oye, ¿me prestas tu máscara?
Es supermolona.
Oye, ¿me prestas tu máscara?
Es muy curiosa.
Oh, ¿quién es esta joven tan adorable?
Espera... He picado.
Anda, ¿quién será este joven tan majo?
Espera... He picado.
Eeeh... Esa máscara... no la entiendo.
¿Dónde has comprado esa máscara
tan adorable?
¿Dónde has comprado esa máscara
con cara de niño travieso?
¿Dónde has comprado esa máscara tan rara?
Me ha vencido un niñato con una máscara
de jovencita. Qué cosas...
Me ha vencido un niñato con una máscara...
de niñato. Menuda redundancia.
Me ha vencido un niñato con una máscara
rarísima. Lo que hay que aguantar.
Anda, qué careta tan mona.
Vaya, qué máscara tan imponente.
Hala, vaya máscara más chula.
Uy, qué diadema más bonita.
Uf, ¡menuda máscara de diseño!
Eh, qué máscara tan interesante.
Oh, llevas una máscara muy elegante.
Ah, esa máscara es hermosa.
Um... A ti los halagos te resbalan, ¿no? Puf...
Oye, ¿dónde venden esa máscara tan mona?
Oye, ¿dónde venden esa máscara
tan imponente?
Oye, ¿dónde venden esa máscara tan chula?
Oye, ¿dónde venden esa diadema tan bonita?
Oye, ¿dónde venden esa máscara de diseño?
Oye, ¿dónde venden esa máscara
tan interesante?
Oye, ¿dónde venden esa máscara tan elegante?
Oye, ¿dónde venden esa máscara tan hermosa?
¡Es para no ir! ¡Je, je, je, je!
Oye, ¿me prestas tu máscara?
Es muy mona.
Oye, ¿me prestas tu máscara?
Impone muchísimo.
Oye, ¿me prestas tu máscara?
Es muy chula.
Oye, ¿me prestas tu diadema?
Es muy bonita.
Oye, ¿me prestas tu máscara?
Me encanta el diseño.
Oye, ¿me prestas tu máscara?
La encuentro muy interesante...
Oye, ¿me prestas tu máscara?
Es muy elegante.
Oye, ¿me prestas tu máscara?
Es muy hermosa.
¿Qué pasa, es que los fantasmas no pueden
ponerse máscaras? Um. Eres un antipático.
Caramba... Qué máscara más graciosa.
Me identifico con esa máscara.
Creo que nos entenderíamos bien.
Caramba, qué expresión tan inescrutable
tiene esa máscara...
Caramba... Qué monada de diadema.
Caramba, qué máscara más inquietante...
Esto... Tu máscara es un poco inexpresiva, ¿no?
Anda... Esa máscara parece un pez.
Caramba, ¡qué chica tan aguerrida!
Ah, pero si es una máscara.
¿Y vas por la vida con eso puesto?
¿Dónde has comprado una máscara
tan graciosa?
¿Dónde has comprado esa máscara?
Me identifico con ella.
¿Dónde has comprado esa máscara
de expresión inescrutable?
¿Dónde has comprado esa monada de diadema?
¿Dónde has comprado una máscara
tan inquietante?
¿Dónde has comprado una máscara
con tan poca expresividad?
¿Dónde has comprado esa máscara
con cara de pez?
¿Dónde has comprado una máscara
de aspecto tan aguerrido?
Pregunto por preguntar. Tampoco es que
me interese pillarme una.
Mira que dejarme vencer por un niñato con una
máscara... ¡Una máscara! ¿A quién se le ocurre?
Pero ¿tú ves siquiera, con eso puesto?
Me ha vencido un niñato con una máscara
que parece uno de los míos... ¡Traidor!
Me ha vencido un niñato con una máscara
de expresión impenetrable...
Me ha vencido un niñato con una diadema
con orejitas...
Me ha vencido un niñato con la máscara
más extravagante que he visto jamás.
Qué cosas...
Me ha vencido un niñato con una máscara
superpánfila. Lo que hay que aguantar...
Me ha vencido un niñato con una máscara
de pez. Qué humillación.
Me ha vencido un niñato con una máscara
de aspecto aguerrido... ¿Habrá ayudado?
¡Mpf! Que sí, que me habrías vencido aunque
no llevases ese disfraz. Deja de mirarme así.
¡Ay de mí!
Ay de mí...
¡Me han vencido!
¡Déjame en paz!
¡No alteres mi reposo!
Me atormentas...
Ay... Ahora soy un fantasmilla del montón...
Vale, no te atacaré más. Cualquier cosa con tal
de no acabar embotellado...
¿Todavía no te has quedado a gusto?
Déjame en paz...
Fuuu... Mira a qué me veo reducido:
un triste fantasma de tres al cuarto...
¡Me rindo! Estaría ondeando una bandera
blanca, si tuviese manos...
Esto me pasa por meterme con un chico
tan fornido. He cavado mi propia tumba...
Ha sido un combate a vida o muerte.
Muy apropiado...
¡Juro que no te voy a poner un dedo encima!
No podría aunque quisiera. No tengo dedos...
Esto es una locura, ¡yo me lavo las manos!
Um... metafóricamente, claro. Físicamente
lo tendría complicado...
Tierra, trágame... Y qué mejor sitio...
Mira que derrotarme... ¡Qué poca consideración!
Y todo por presumir, ¿eh, fantasmón?
No me esperaba esta derrota,
¡me quedo muerto!
Siento una presencia imponente y no, no eres tú.
¿Acaso... has atrapado a un gran poe?
¡Acabáramos!
Siento la etérea presencia... de alguno de
los míos... ¿Acaso los estás capturando?
¡¿Pretendes atraparme a mí también?!
Es que, de verdad, ¿ni de día me vas a dejar
que descanse en paz?
Venga, vete a la camita a descansar y a mí
me dejas tranquilo, ¿vale? Que no son horas...
Atraparme no te traerá más que problemas.
Siento en torno a ti una presencia amenazadora.
¡Espero que no se te haya ocurrido capturar
a un gran poe!
Qué valor...
Siento una sutil presencia en torno a ti...
¡No se te habrá ocurrido capturar a uno
de los míos!
Y ahora pretenderás atraparme a mí también.
Ay...
Buuu... Mira lo que has hecho: ahora soy
un alma en pena. ¿Es que no te doy
ni un poquito de... eso, pena? ¿Eh?
En fin, te habrás quedado a gusto...
¡Y encima ahora pretenderás capturarme!
¿Um? ¿Qué quieres ahora?
Déjame libre, ¿eh? Que te veo las intenciones.
No me esperaba acabar así, etéreo...
Hecho un espectro, específicamente.
¿Pretendes capturarme? Por favor: ¡abstente!
Ten corazón.
No quiero acabar apretujado en una botella.
Aunque no me mueva del sitio, prefiero
mil veces los espacios abiertos.
¿Echamos una carrera hasta la otra punta de
la llanura? Yo no pienso moverme del sitio, pero
a ver si así sales pitando y me dejas en paz...
Este prado es enorme, ¿eh? Quién pudiese ser
un gran poe en un gran prado...
Me has vencido, pero yo no me rindo.
De aquí no me mueve nadie si no es
con los pies por delante.
Uuuh... Es un decir.
Me siento en plena forma, ¡sin nada de
cansancio! Conque esto era el famoso
«descanso eterno»...
¿Alguna vez has visto a un gran poe?
Son enormes y les gusta ir a toda velocidad.
¡Unos auténticos fantasmones!
Ay, se me ha quedado dormida una...
Ah, no, calla.
Siento una presencia imponente donde tú estás.
No será verdad, ¿no? No habrás atrapado
a un gran poe...
Pero qué poca vergüenza.
Percibo una perturbación...
que me resulta extrañamente familiar...
¿Acaso has capturado a uno de los míos?
No pretenderás atraparme a mí también, ¿no?
Quiero echar una cabezadita, así que calladito...
Es hora de contemplar con nostalgia
el cielo estrellado. ¡Chitón!
Noto que llevas encima un enorme espíritu
flotante... Has atrapado a un gran poe,
¿a que sí?
Ay, por qué me das este mal rato...
¿Te envuelve una presencia etérea?... ¡Ah, no!
¡La envuelves tú a ella! ¡¿Es que has atrapado
a uno de los míos?!
¿Y ahora quieres hacer lo mismo conmigo?
Qué bonito está eso...
¿Qué pasa? ¿No vas a atraparme?
Esta juventud... Dejáis escapar las mejores
oportunidades y así os va.
¿Qué pasa? ¿No vas a capturarme?
¿O es que no tienes dónde meterme?
Me has alcanzado, muy bien hecho.
Ahora, un poquito de respeto, ¿eh?
Ni se te ocurra capturarme.
Este es mi territorio. No esperaba que nadie
fuese capaz de vencerme en mi propio campo.
¡Ha sido una gran carrera! Me habría puesto
el pulso a mil... si tuviese pulso. Está bien:
haz conmigo lo que tengas que hacer.
Es muy raro que alguien me gane corriendo,
¡y eso que no tengo piernas!
¡Darme alcance no es moco de pavo!
¿Igual es que tú tampoco eres moco de pavo?
Aunque creo que sueles ir de verde, ¿no?
Lo has hecho muy bien, ¡choca esos...!
Ay, no, calla.
Ha sido una carrera divertida, ¡hemos corrido
como el viento azotando Hyrule! Aunque
quien se ha llevado un azote he sido yo.
¿Te he felicitado ya? Por haberme alcanzado,
me refiero.
Ibas a una velocidad... ¡Te entiendes muy bien
con tu montura!
No me importa mucho que me captures,
porque al menos... te lo has ganado a pulso.
¿Qué? Pretendes... ¡¿beberme?!
¡NooOOooOoo!
¡Alto!
No pretenderás beberme, ¿verdad? ¡¿Verdad?!
¡Quieto! Que estoy...
¡UaAaaAhHhh!
Escena 148
No parece servir de nada aquí...
Ya recogiste la espada de Biggoron.
Ahora el albarán no sirve para nada.
¡Se ha liberado tu poder mágico!
Escena 149
Para ser tan joven, ¡tocas muy bien la croarina!
Crooo, sí, ¡cruán hermosa melodía!
¡Croá, qué tonada tan refrescroante!
¡Cruómo fluyen las notas!
¡Qué bien tocas la croarina, criatura!
¡Nos hemos puesto como el Cricro!
¡Toma una muestra de nuestra croatitud!
¿Quieres volver a tocar la croarina
para nosotros? ¡A croantar!
Crummm... Esa melodía te ha salido rana.
Toca algo distinto la cróxima vez.
¡Esa canción sapodera de nuestros corazones!
¡Croá! ¡Te has ganado una recroampensa!
¿Otra vez? ¡Esa ya nos la has tocroado!
¡Vuelve croando aprendas croanciones nuevas!
¿Quieres tocroar otra vez?
¡Groacias! ¡Vamos, crompañeros!
Crooo... Bueno, vuelve cruando tengas granas
de seguir tocroando.
¡Qué croarina más bonita!
¡Toca algo desde el estrado!
Croá, ¡has vuelto! ¿Por qué no nos tocas
alguna croanción nueva?
¿Cronoces alguna croanción más
que aún no nos hayas tocroado?
¡Una que nos llegue al croarazón!
¡Croá, has vuelto!
¿Quieres tocroar y brincroar con nosotros?
¡Ahora somos famosos!
¡Ven a tocar y brincroar con nosotros!
¿No tienes granas? ¡Vuelve cruando te apetezca
tocroarnos alguna melodía!
¡Groacias por dejarnos escrucharte!
Vuelve cuando quieras. ¡Agur!
¡Groacias por dejarnos escrucharte!
Vuelve cuando quieras. ¡Agur!
¿Quieres brincroar cron nosotros?
¡Toca la croarina!
¡Brincroaremos al ritmo crontigo!
¡Haznos saltar en el momento justo
para que podamos darnos un atracrón
cron los bichos que pasan!
Si cronsigues dejarnos cron la tripa bien llena,
¡te obsecriaremos con una pieza de corazón!
¡Groacias! ¡Vamos a brincroar otra vez!
¡Groacias! Vamos otra vez,
¡que nadie sapalanque!
¡Tócanos algo con la croarina!
¡Estamos listos para el estrellato! Melómanos
del mundo entero nos croanocerán cruomo...
¡los fabulosos Cinco Tenores Batracios!
¿Quieres brincroar cron nosotros
ahora que somos famosos?
Croá, ¡tan joven y ya has domado la croarina,
criatura! ¡Tienes un talento natural!
¡Qué croamposición tan hermosa!
Tocar la croarina no es fácil, ¡pero tú sales
airoso, criatura! ¡Esa melodía da ganas
de crorrer y brincroar por una pradera!
Eres joven y has vivido pocro, ¡pero ya dominas
la croarina! Cron una cranción tan bella,
¡el tiempo se pasa volando!
¡Cruánto tiempo hacía que no oía a alguien
tocar la croarina tan bien como tú!
Craaah, qué tonada tan misteriosa...
Será más difícil que la última vez,
¡pero tampoco es el sapocalipsis!
Y te llevarás 5 rupias si lo haces bien.
¿Qué me dices? ¿Quieres tocroar?
¡Groacias por la lluvia!
¡Nos sienta de croaravilla para el crutis!
¡Acroí tienes una pecroeña recroampensa!
¡Toca la croarina!
¡Brincroaremos al ritmo crontigo!
¡Haznos saltar en el momento justo
para que podamos darnos un atracrón
cron los bichos que pasan!
Si cronsigues dejarnos cron la tripa bien llena,
¡te obsecriaremos con 5 rupias!
¡Oye, hay que ser más croápidos!
¡Ha brincroado el sapo que no tocroaba!
¡Nos ha salido rana!
♪ La lluvia croae... cron fuerza...
crontra la rocra... de mi croarazón... ♪
Ya que nos vas a deleitar con la croarina,
¡hazlo desde el estrado!
Croá, ¡has vuelto! ¡Súbete al estrado de rocra
y toca algo para nosotros!
Venga, croatura, ¡deléitanos con una bonita
croanción! El estrado es tuyo.
Será más difícil que la última vez,
¡pero tampoco es el sapocalipsis!
Y te llevarás 5 rupias si lo haces bien.
¿Qué me dices? ¿Quieres tocroar?
¡Buenas! ¡Me alegra verte de nuevo!
¿Quieres tocroar?
¡Será el reto más difícil! Pero te llevarás 5 rupias
si lo haces bien.
¿Qué dices? ¿Quieres tocroar?
Te llevarás 5 rupias si lo haces bien.
¿Qué dices? ¿Quieres tocroar?
¡Qué bien tocas la croarina, criatura!
¡Has estado croalmente genial!
¡Toma una muestra de nuestra croatitud!
¡Eres un músicro excelente, criatura!
¡Todo un crofesional!
¡Toma una muestra de nuestra croatitud!
¡Qué maestría cron la croarina, criatura!
¡Croavo!
¡Estamos muy croatisfechos!
¡Toma una muestra de nuestra croatitud!
¡Qué bien tocas la croarina, criatura!
¡Ha sido incroable!
¡Nos hemos puesto como el Cricro!
¡Toma una muestra de nuestra croatitud!
Voy a intentarlo.
No, lo siento.
¿Qué hay que hacer?
Escena 150
¿Me lo habré imaginado?
¡Todo en orden!
No era nada.
¿Me lo he imaginado?
Creía haber visto algo...
Todo bien, al parecer...
¿Qué habrá sido?...
Mucho cuidado ahora...
Pues no sería nada.
Todo parece tranquilo.
¿Has pasado miedo?
¿Estás cansada?
¡¿Quién anda ahí?!
¿Um?
¿Hay un intruso?
¡Oh!
¿Qué me ha ocurrido?
¿Qué ha pasado?
¡Nos atacan!
¡Algo pasa!
¡Alerta!
¡¿Hay enemigos?!
¿Quién ha sido?
Arg, ¿qué está pasando?
¡¿Quién se atreve a...?!
Grrr... ¡No te escondas!
¿Cómo es posible?
Escena 151
¡Ahora no es momento de marcharse!
Escena 152
Es de madrugada.
Es por la mañana.
Pronto será mediodía.
Es mediodía.
Empieza a atardecer.
Es por la tarde.
Está anocheciendo.
Es de noche.
Escena 153
¡Bruto! ¡Fiiib!
Los jóvenes están de acuerdo...
¡Tienes un rostro divino!
Acepta esta ofrenda: una bolsa capaz de
transportar una gran cantidad de palos deku.
Los jóvenes están de acuerdo...
¡Tienes un rostro aterrador!
Toma: una bolsa capaz de transportar una gran
cantidad de nueces deku. ¡No me hagas nada,
por favor!
Abracadabra... Alakazaaaam... ¡Fiiib!
Escena 154
¿Quieres invocar el viento de Farore
y situar aquí el teletransportador?
Puedes teletransportarte a este lugar:
lugar.
No puedes situar un teletransportador aquí.
No puedes situar un teletransportador
fuera de una mazmorra.
Ahora no puedes teletransportarte.
No puedes teletransportarte a otra época.
Para usar el viento de Farore, tienes que elegir
un lugar donde situar el teletransportador.
Una vez hecho esto, podrás teletransportarte
a ese punto cuando lo desees.
Situar teletransportador
Mover teletransportador
Teletransportarse
Cancelar
Escena 155
¿Mmm?
Parece que ha parado...
Qué cosa más rara.
¿Ha parado ya?
Uf...
Me he mojado...
Eso no me gusta...
Me estoy helando...
Dame un respiro...
Qué susto...
¿Y esa tormenta?
Otra vez tengo frío...
Menudo escalofrío...
Qué frío... Brr...
¡Ya basta de frío!
Un viento repentino...
¡¿Qué está pasando?!
¿Eh? ¿Está lloviendo?
¿Una tormenta?
¡Se levanta la arena!
¡¿Eh?!
¿Qué ocurre?
¡¿Y este viento?!
Qué frío...
Bueno, ¡y ahora llueve!
Tengo f-f-frío...
¡Esto es insoportable!
¡¿Eh?!
¡Oh!
¿Qué ha sido eso?
¿Ha parado ya?
¡¿Un ataque enemigo?!
¡¿Eh?!
¿Qué está pasando?
Escena 156
¡¿Qué pasa ahora?!
¡¿Qué ha sido eso?!
¡En guardia!
¡¿Qué pasa?!
¡Fuego!
¡¿Por qué hay llamas?!
¡¿Qué ha sido eso?!
¡¿Quién está ahí?!
¡¿Qué sucede?!
¡¿Qué?!
¡Nos atacan!
¡¿Qué está pasando?!
¡Alguien busca pelea!
¡¿Cómo?!
¡¿Quién se atreve a...?!
Escena 157
¿Ha parado ya?
¿Qué ha sido eso?
¡¿Y esa tormenta?!
¿Qué acaba de pasar?
¡Una tormenta! ¿Y eso?
¡¿Qué está pasando?!
¡Mis ojos!
¡Aah!
¡¿Qué?!
¡¿Eh?!
¿Qué ha sido eso?
Ya ha parado.