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Dueño del estanque

Para el remake de Ocarina of Time de Nintendo Switch 2.

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Usó un señuelo de fondo

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Usó un señuelo de fondo

Mira, será mejor que nos dejemos de modas
y vayamos a lo importante: ¡pescar!
Venga, dame un segundillo...

Ese disfraz tuyo es la repanocha, ¿eh?
Es imposible saber en qué estás pensando...

Al pasar cerca

Puf, madre mía...

Al pasar cerca

¿Te animas a pescar?

Al pasar cerca

¡Cómo me pica!

Al pasar cerca

¡¿De qué vas?!

Al pasar cerca

¿Qué pasará ahí fuera?

Puedes venir y pescar en mi estanque
todo el tiempo que se te antoje.

Solo te costará 10 rupias por intento, y si encima
atrapas un ejemplar lo bastante grande, ¡hasta
te llevarás un premio! ¿Quieres probar suerte?

Mi estanque está a tu enterita disposición
para que pesques todo el tiempo que quieras,
sin trampa ni cartón.

Solo te costará 30 rupias y, si logras
atrapar un ejemplar lo bastante grande,
¡te llevarás un premio! ¿Te animas?

¡Muy amable!

Aquí tienes la caña y el señuelo.

¿Ni siquiera vas a intentarlo? Jo...

Nunca se pesca una buena pieza con prisas,
¿sabes? Ese es el mayor error de un novato.

Ay, no juegues con mi corazoncito, colega...

¿Para qué vienes entonces, si se puede saber?

Ay, la próxima vez ven con rupias, anda...
¡Menudo negocio haría si dejo que la gente
pesque gratis!

¡A las muy buenas!

¿Qué pasa? ¿Te has dejado una olla al fuego?
Vamos, no sé tú, a mí me tendrían que sacar
de aquí a rastras de lo bien que me lo paso.

Aunque sé de gente que se ha arruinado la vida
por anteponer pasar un rato divertido a ocuparse
de asuntos importantes...

¡Me alegro de que tú tengas las cosas claras!

A ver, acércalo un poco, que no lo veo bien
desde aquí... Vale, yo diría que mide tamaño cm.

No veas cómo se pone cierta peña
por usar un señuelo diferente.

Pero como se ha dicho siempre en mi casa:
¡al mejor pescador no le preocupa el cebo!
¿Qué pasa? ¿No has oído nunca ese refrán?

Pues aquí donde me ves, soy un maestro
con la caña. ¡A veces, hasta me asusto
de lo bueno que soy!

Te prometo que no me estoy tirando el pisto.
¡Soy un profesional como la copa de un pino!

¡Oye, no me mires con cara de que nadie me ha
preguntado! Estoy muy solo y debo aprovechar
para vacilar de técnica cuando tengo la ocasión.

¡Has vuelto! Porque tú ya has estado aquí, ¿no?
¡Que sí, que sí! ¡Que me acuerdo de tu cara!

¿Cuánto ha pasado? ¿Siete años? ¿Más?
¡¿Y debajo de qué piedra te has metido?!

A mí me va cada vez peor. ¡Con decirte
que eres mi único cliente!...

Y si mi negocio hace aguas, mi situación capilar
ya ni te cuento... pero dejemos de hablar de mí.

Hay gente que viene aquí y me habla
de sus otros sitios favoritos de pesca...

¡¿Y a mí quéee?!

Una de las preguntas que más me hacen
es por qué me rasco tanto.

¡Pues porque me pica! Es que también,
¡qué cosas tiene la gente!

Pero ¡¿qué haces, bruto?!
¡Te he dicho que no hagas eso!

¿Es que no te han enseñado modales en casa?
¡Trae aquí mi gorra, gracioso!

Últimamente, el estanque se está quedando sin
peces como este. No estaría mal que lo soltaras.

¡Oye, chaval! ¡¿Adónde crees que vas
con mi caña?!

Hay gente que prefiere usar señuelos distintos.
¡Yo digo que deberían conformarse con el que
les doy y punto!

Oye, un momento... ¿Estoy teniendo
visiones o traes un señuelo de fondo?
¡¿Tienes un señuelo de fondo?!

¿Cómo te lo tengo que decir?...
¡Que están prohibidos! ¡Pro-hi-bi-dos!
De verdad, no puedo con la gente...

¡Oh! Creía que te harías de rogar...

Un apunte sin importancia... No has pescado
nada de nada, lo sabes, ¿no? Por tanto, no hay
premio. ¿Das por terminada la sesión seguro?

¡Vamos a repasar las normas! No hay límite
de tiempo, ¿vale? Y de todos los peces que
piquen, te puedes quedar con uno.

¡Venga, échale morro!
Total, ¿qué son 10 rupias?

¡Venga, atrévete!
¡Son solo 30 rupias de nada!

Incluso en estos tiempos locos que corren,
me gusta que la gente venga a pescar
como siempre se ha hecho, ¡sin prisas!

Además, ofrezco un premio por atrapar
un pez que sea bien majo. ¡Por solo 30 rupias!
¿Quieres probar?

¡Hola otra vez! ¡Por fin apareces!
Los peces han estado preguntando por ti.

Vale, pues devuélveme la caña, si no te importa.

¡¿Podrías hacerme el favor de no pegarme
estos sustos?! Ay, con lo tranquilo que estaba...

Bueno, si te tienes en pie, puedes pescar.
Como siempre, serán 10 rupias.

Bueno, lo importante es que ahora estés bien.
¿Quieres pescar? Son 30 rupias.

Has pasado tal mal trago que te perdono
lo de la gorra. En fin, ¿quieres pescar?
Solo tienes que pagar 30 rupias.

Tú me das 10 rupias y yo te presto una caña.
¡Así de simple! ¿Te parece bien?

Tú pagas 30 rupias y yo te presto una caña.
¿Tenemos trato?

¡Devuélvemela!

Oye, pero ¡¿por qué?!

¡Ni una palabra a nadie de esto! ¿Me oyes?
¡O se te caerá el pelo como a mí!

Si lo necesitas, te puedo dar unos consejos.
¿Te interesa oírlos?

¡Muy bien, pues presta atención!

Muy bien, colega. Si te asaltan las dudas, vuelve
y pregunta sin miedo, ¡que yo no muerdo! En fin...

Primero date una vuelta por el estanque
hasta que divises un pez que te ponga ojitos.

Ya sé que lo sabes, pero lo primerísimo
que debes hacer es darte un garbeo
para ver qué pez te interesa.

Primero, date una vuelta por ahí y busca
un pez que esté deseando irse a casa contigo.

¡Y poco más! Lo mejor es que lo pruebes
por ti mismo. Cuando estés metido en faena,
te enseñaré a recoger el sedal.

Dicho esto, la práctica es la mejor maestra.
Cuando estés metido en faena, te enseñaré
a recoger el sedal.

¡No lo pienses demasiado y échale ganas!
Cuando estés preparado, te enseñaré
a recoger el sedal.

¿Qué pasa, chavalín? ¿Es que te vas?
¡Pero si todavía tengo mucho que enseñarte!

¡Anda que no! ¿Seguro? Pues nada, disfruta de
tu ratito de paz. Aquí estaré cuando quieras
dejar de pescar.

Pues hala, ¡buena suerte!

Escucha una cosa... los buenos pescadores
se preocupan por su entorno.

No seas tiquismiquis, ¿eh? ¡Todos merecen
un poco de cariño!

Después, apunta y... ¡lanza el señuelo!
Intenta acercarte lo máximo posible
al pez que quieras pescar.

Cuando lo tengas decidido, ¡lanza el señuelo!
Apunta, eso sí, cerca del pez que quieras pescar.

¡Cuanto más grande, mejor! Y entonces,
¡lanza el señuelo! Intenta dejárselo cerca
para que pique.

Cuando veas un pez que te guste, apunta
y lanza el señuelo. ¿A qué esperas? ¡Pruébalo!
Luego te explico cómo echarle el guante.

¿No pican? El truco está en mover el señuelo
cerca de los peces.

Deja que se acerquen a husmear.
Si creen que es su desayuno, ¡picarán seguro!

No está fácil el tema, ¿verdad que no?

Cuando haya mordido el anzuelo, sigue
con la caña la dirección del pez. En cuanto
se pare a descansar, ¡recoge el sedal!

Piensa que el pez te está esperando
al otro lado del sedal y no te rindas.

¿Quieres repasar conceptos? ¡A mandar!
Venga, vamos con lo básico. ¿Te parece bien?

¡Ah, te enseño encantado! Lo primero es hacerse
con una caña y un señuelo. Tú ya tienes ambas
cosas, ¡así que puedes empezar a pescar!

Si te parece, te explico cómo usarlos.

Bueno, ¿necesitas algo más?

Encantado de ayudarte, jefe.
Disfruta todo el tiempo que quieras.

¡Tremendo! ¡Pues escucha, escucha!

Por 10 rupias te dejaré pescar
hasta que te aburras.

Si consigues pescar un pez de buen tamaño,
¡te llevarás un premio! ¿Qué dices?
¿A que suena divertido?

No te preocupes, ¡yo te explico las normas!

Por 30 rupias podrás pescar hasta que
se te aburran los peces.

Si consigues sacar del agua un ejemplar
bien hermoso, te llevarás un premio.
Divertido, ¿eh?

¡Vaya! ¿A quién tenemos por aquí?
¿Es tu primera vez en mi estanque, coleguita?

¿Es la primera vez que vienes a mi estanque?
Ya me caes bien.

¡Magnífico! ¡Pues vamos a ver qué me traes!
A ver, este pez mide...

Muy bien, si vas a dejarlo, te entrego tu premio.
Pero asegúrate: ¿has terminado de verdad?

¡Un premio chiquitín por un pececín!

¡Muy bien! ¡Te has ganado un premio!

¡Anda! ¡tamaño cm! No está mal.

¡Corcho, tamaño cm! ¡No está mal la cosa!

¡Vaya cachalote has pescado!

¡Te mereces un graaan premio!

¡Fíjate! ¡Es tu nueva marca personal!
Lo voy a cambiar por el de la pecera.

¡Ahí lo tienes! ¡A la vista de todo el mundo!

¡Buenas, muchacho! ¿Le damos otro intento
a la pesca o qué?

¿Eso es...? ¡Ay, sí! ¡Una locha de Hyrule!

¡Y mide tamaño cm! ¡Me va a dar un jamacuco!
¡Que alguien me abanique!

Te daré un premio cuando termines
la jornada de pesca. ¡Cuanto más grande sea
la pieza que traigas, mejor será la recompensa!

Si me traes un pez que supere los 50 cm,
te ganarás un premio con forma de corazón.

Si me traes un pez que supere los 60 cm,
te llevarás un premio dorado.

¡Hala! ¡Pescando, que es gerundio!

¡Chaval, es tu nueva marca personal!
Lo voy a cambiar por el de la pecera...

Como has usado un señuelo de fondo,
¡te quedas sin premio! ¡Ja, ja, ja, ja!

¡Chaval, que te he visto usando un señuelo
de fondo! Ya sabes lo que significa, ¿no?
¡Que me quedo con tu premio! ¡Juas, juas!

¡Ah! ¿Entonces quieres pescar?
Te costará 10 rupias.

¡Ah! ¿Entonces quieres pescar?
Te costará 30 rupias.

¿Por qué estoy viendo otra vez ahí ese invento
del averno? ¡Está prohibido!

¡Ups! Perdona, no tendría que hablar así
delante de la juventud. Ejem... Bienvenido.
Pescar aquí son 10 rupias.

¿Por qué estoy viendo otra vez ahí ese invento
del averno? ¡Está prohibido!

¡Ups! Perdona, no tendría que hablar así
delante de mi clientela. Ejem... Bienvenido.
Pescar aquí son 30 rupias.

¿Necesitas algo? Cuando hayas terminado
de pescar, te cambiaré la presa por un premio.

¡Anda! ¡tamaño cm! Ya hace tiempo que no veía
un pececillo tan pequeño.

Da igual el tamaño, mientras sea un pez
que nade, ¡seguirá teniendo premio!

¡Quién te ha visto y quién te ve!
¿Estás seguro de que no eres pescador
profesional, chavalito? ¡Vaya ojo!

¿Se puede saber qué haces?
¡Que estoy enseñándote a pescar, besugo!

¡Y dame mi gorra, hombre ya!

¡Que no te van a dar nada por robarme
la gorra, ratero! ¡Dámela!

¡Fiuuu! Vaya mal rato me has dado...
¡Je! Por un momento, creía que no
me la devolverías.

Está cayendo una buena, ¿eh?

¡Y yo que me alegro! Cuando llevas en esto
tanto como yo, sabes que los peces se pirran
por la lluvia. ¡Mira, has aprendido algo nuevo!

Hay quien se queja de que no ve ni torta
porque el agua se enturbia, pero así es
más emocionante, ¿no?

¡Anímate a pescar bajo la lluvia!
Podría decirse que es una oferta que tengo
por tiempo limitado, ¡ja, ja, ja!

Ya ni me acuerdo de cuándo fue la última vez
que tuvimos un descansito de la lluvia.

Aunque los peces pican más cuando llueve,
¡así que aprovecha!

¡Eh, me alegro de verte! El tiempo está loco,
¿verdad, jefe? Ya estaba bien de tanta lluvia,
también te digo.

Ahora espero que mi negocio se inunde...
de clientes. Y empezamos bien porque aquí
estás tú: ¡siempre fiel a mi estanque!

Pero ya sé lo que me vas a preguntar y no;
no hay descuentos por buen tiempo.
Son 30 rupias, ¿te apetece pescar?

Mi madre, cómo llueve, ¿eh?

Bueno, un poco de agua nunca está de más.
Los peces pican antes y es divertido buscar
dónde se esconden esos pillines, ¡je, je, je!

Ay... ¡qué feliz soy cuando caen cuatro gotas!

Los peces tienen más hambre por la mañana
y por la noche.

A esas horas será más fácil que los veas
buscando a qué hincarle el diente.

Toma, quiero que te quedes con esto.
¡Yo qué sé! Por tomarte las molestias
de enseñarme ese pez tan especial y eso...

Te daría un premio especial por haber pescado
una pieza que supera los 50 cm, pero al haber
usado un señuelo de fondo, ¡me niego!

Tranqui, colega, que no se me ha olvidado.
Como tu pez supera los 50 cm,
¡te mereces un premio especial!

Tranqui, jefe, que no se me ha olvidado.
Como tu pez supera los 60 cm,
¡te mereces un premio especial!

A ti no te hace falta recurrir a trucos baratos,
¡seguro que con un señuelo normal pescarías
hasta un caballo! Venga, ¡que no se diga!

Y este pez lo soltamos, ¿vale?
Que cada vez quedan menos...

Mira, me encantaría darte un premio por traer
una pieza que supera los 60 cm, pero...
usar un señuelo de fondo es trampa.

Ah, un aviso antes de que te remangues.
Es posible que encuentres un señuelo de fondo
mientras pescas. ¡Ni se te ocurra tocarlo!

Están prohibidísimos en mi estanque.
A los peces les gustan tanto que me
quedaría sin negocio si los permitiera.

Total, que en este estanque solo puedes pescar
con el señuelo básico, ¿entendido?

¡Y quien quiere un premio, un pez le cuesta!
¿Seguro que quieres dejarlo?

Como tienes un pez, puedo cambiártelo
por un premio. Si es que has terminado, claro.

Me has cortado la explicación a la mitad...
pero tú mandas.

¡Y trae para acá el señuelo de fondo!
Quédate quietecito y deja de recogerlos,
anda, guapo. ¡Me da igual cuántos encuentres!

Y me quedo también con el señuelo de fondo.
¿No te había dicho que no los tocaras?

Ya no sé ni cuántos llevo requisados...

¡Hasta la próxima!

No hay manera... Digo que están prohibidos,
¿y qué hace la gente? Los sigue trayendo.

¿Mmm?

¡Ah, disculpa! Je. Estaba hablando conmigo
mismo y no te había visto.

El lago se ha quedado sin agua... ¡y yo sin clientes!

Pero no puedo abandonar mi negocio así como así...
¿Qué hago?

¿Eh? ¡¿Un cliente?! ¡Tengo un cliente!

Mira qué disfraz más chulo. Qué gracioso.
Me has alegrado el día, jefe.

Es la primera vez que vienes a mi estanque,
¿verdad? ¡Te doy la bienvenida!

¡Me alegra ver una cara nueva!

Porque es la primera vez que vienes
a mi estanque, ¿verdad? ¡Bienvenido!

¡Has vuelto! Porque tú ya has estado aquí, ¿no?
¡Que sí, que sí! ¡Que me acuerdo de tu cara!

¿Cuánto ha pasado? ¿Siete años? ¿Más?
¡¿Y debajo de qué piedra te has metido?!

A mí me pillas en horas bajas. Como el lago
se secó, hace tiempo que no veo ni un alma
por aquí.

Y si mi negocio hace aguas, mi situación capilar
ya ni te cuento... pero dejemos de hablar de mí.

Aunque, ¡eh! ¡Mira el lado positivo! Estás aquí,
así que seguro que más gente se dejará caer
por el estanque pronto. ¡Una buena noticia!

Jolines...

¿Cómo es posible?

  • ¡Quiero intentarlo!

  • Mejor no, gracias.

  • ¡Sí!

  • ¿Cómo se pesca?

  • Es igual.

  • He terminado, sí.

  • He cambiado de idea.

  • Charlemos un poco.

  • Lo dejo.

  • Seguiré pescando.

  • He cambiado de idea.

  • Toma, te la devuelvo.

  • ¡Ahora es mía!

  • ¡Sí, porfa!

  • Ya sé cómo se hace.

  • Aún no, ¿algún consejo?

  • Ya no necesito ayuda.

Con Careta de Keaton

¡Oye, a ese personajillo lo conozco yo!
¡Eso es una careta de Keaton!
¿Qué pasa? ¿Te sorprende que lo sepa?

Con Máscara de calavera

¡Bonitos pómulos, chaval!
¡Ahí va, pero si es una máscara!

Con Máscara tenebrosa

¿Has venido a echar raíces, amigo?
¡Je, je! ¡Lo digo por esa máscara!

Con Capucha de conejo

Una, dos, tres, cuatro... ¡Cuatro orejas!
Mi madre, ¡tienes que oír a todo trapo!

Buf, vaya chiste más malo.
Ríete, anda, aunque sea por compasión.

Con Máscara de la verdad

¿No estás un poco paliducho?
¡Ah, que es solo una máscara!
Jope, ¡no me pegues esos sustos!

Con Máscara goron

¡Nadie con esos carrillos había pasado antes
por mi estanque! ¡¿Cómo que no son tuyos?!
¡Ah, que es una máscara!...

Con Máscara zora

¡Anda, un zora! Por casualidad no conocerás
a un tipo sin sentido del humor que...
¡Ay, pero si es una máscara!

Con Máscara gerudo

¡Hala, qué señorita más elegante ha venido
de visi...! ¡Oye! ¡Pero si es solo una máscara!

Con Máscara niño del bosque

¡Ay, que me da! ¡Ay, que me está dando!
¡Una princesa! ¡En mi estanqueee!
P-pero... pero si solo es una máscara...

Con Máscara princesa

Chaval, deberías hidratarte un poco,
que te estás quedando seco...
¡Anda, pero si llevas una máscara!

Tras tocar Canción de la tormenta

Cuando para la lluvia

Ha parado...

Cuando para la lluvia

Ha surgido de la nada.

Cuando se asusta

Cuando el enemigo se va

Buf... Menudo susto...

Cuando el enemigo se va

Ha faltado poco...

Cuando el enemigo se va

Uf... Me has salvado.

Tras tocar Canción de Epona

Qué bella canción...

Tras tocar Canción de Epona

¡Bravo!

Tras tocar Canción de Epona

¡Qué bien tocas!

Tras tocar Bolero del fuego

Qué bella canción...

Tras tocar Bolero del fuego

¡Bravo!

Tras tocar Bolero del fuego

¡Qué bien tocas!

Tras tocar Minueto del bosque

Qué bella canción...

Tras tocar Minueto del bosque

¡Bravo!

Tras tocar Minueto del bosque

¡Qué bien tocas!

Tras tocar Preludio de la luz

Qué bella canción...

Tras tocar Preludio de la luz

¡Bravo!

Tras tocar Preludio de la luz

¡Qué bien tocas!

Tras tocar Canción de Saria

Qué bella canción...

Tras tocar Canción de Saria

¡Bravo!

Tras tocar Canción de Saria

¡Qué bien tocas!

Tras tocar Canción del espantapájaros

Una canción misteriosa...

Tras tocar Canción del espantapájaros

¡Bravo!

Tras tocar Canción del espantapájaros

¡Se te da genial!

Tras tocar Nocturno de la sombra

Qué bella canción...

Tras tocar Nocturno de la sombra

¡Bravo!

Tras tocar Nocturno de la sombra

¡Qué bien tocas!

Tras tocar Réquiem del espíritu

Qué bella canción...

Tras tocar Réquiem del espíritu

¡Bravo!

Tras tocar Réquiem del espíritu

¡Qué bien tocas!

Tras tocar Canción del tiempo

Qué bella canción...

Tras tocar Canción del tiempo

¡Bravo!

Tras tocar Canción del tiempo

¡Qué bien tocas!

Tras tocar Serenata del agua

Qué bella canción...

Tras tocar Serenata del agua

¡Bravo!

Tras tocar Serenata del agua

¡Qué bien tocas!

Tras tocar Nana de Zelda

Qué bella canción...

Tras tocar Nana de Zelda

¡Bravo!

Tras tocar Nana de Zelda

¡Qué bien tocas!

Al recibir una flecha

¡Oye! ¡Ten cuidado!

Al recibir una flecha

¡Deja eso!

Al recibir una flecha

¡Suelta eso ahora mismo!

Enemigo cerca

¡Socorro!

Enemigo cerca

¡Aaah!

Enemigo cerca

¡Auxilio!

Al recibir fuego

¡Quema!

Al recibir fuego

¡Quema! ¡Quema!

Al recibir fuego

¡Aaah!

Cegado por la luz

¡Ay!

Cegado por la luz

¡Aaah!

Cegado por la luz

¡No veo!

Al sobresaltarse

¡Aaah!

Al sobresaltarse

¡Mucho cuidado!

Al sobresaltarse

¡Ayyy!

Al recibir hielo

¡Uaaah!

Al recibir hielo

¡Brrr!

Al recibir hielo

¡Qué frío!

Al recibir un espadazo

¡Eh!

Al recibir un espadazo

¡¿Eh?!

Al recibir un espadazo

¡Ten cuidado con eso!

En las escenas

¡Qué estilazo, jefe! Eso es que has tenido
un buen maestro, ¿eh?

Así a ojo, y que conste que yo tengo muy buen
ojo para esto, diría que este pez ronda los tamaño cm.

¿Quieres quedártelo? ¡Si lo haces,
te llevarás una recompensa!

  • Me lo quedo.

  • No, lo devuelvo.

Oye, no te precipites...

Ese pez mide menos que el que habías decidido
quedarte antes. ¿Prefieres descartarlo y guardar
el más pequeño?

  • Quiero el pequeño.

  • No, lo devuelvo.

Eh... Una cosilla...

Este pez es más grande que el otro
que querías quedarte. ¿No prefieres este?

  • ¡Me quedo el grande!

  • No, lo devuelvo.

Cla... ¡Oye, un momento!

Este pez es lo bastante grande como
para superar tu actual marca personal.
¿No prefieres quedártelo?

  • ¡Me quedo el grande!

  • No, lo devuelvo.

¡Chaval, tú tienes madera para esto!
¡A ver si me tengo que poner celoso!

¡Bien hecho! ¡Parece de los buenos!

¡Córcholis! ¡Ese pez es enooorme!

Cada vez se ven menos de esos.
¡Yo diría que mide unos tamaño cm!

Te lo quedas, ¿verdad?

  • Por ahora sí.

  • No me sirve.

¡Tate! ¡Nada mal! Rondará los tamaño cm.
¿Te lo quieres quedar?

  • Me lo quedo.

  • No lo quiero.

A ojo de buen cubero, yo diría que mide
unos tamaño cm más o menos. ¿Te lo quedas?

  • Me lo quedo.

  • No lo quiero.

¡La madre de todas las lochas!
¡Ese pez está bien criado!

No sé si tengo una cinta para medir ese coloso,
pero a ojo parece que ronda los tamaño cm.
¡Qué ejemplar!

Supongo que te lo quedas, ¿no?

  • ¡Me lo quedo!

  • No lo quiero.

¡Bien hecho, muchacho!

A bote pronto, yo diría que mide tamaño cm.
¿Te lo quedas?

  • Me lo quedo.

  • No lo quiero.

¡Oye, oye! ¿No sabes lo peligroso que es pescar
en interior? ¡Le podrías sacar un ojo a alguien!

Se pesca en el estanque, ¡no en mi tienda!
A ver si así lo pillas...

De adulto

¡Eh! ¡No me apuntes con la caña!

El sedal se podría enredar en mi rampante
y sedoso cabello, ¿y qué harías entonces?
Lo que hay que ver...

Si quieres marcharte, primero devuélveme
mis bártulos. ¡Con estas cosas no se juega!

Chaval, te lo pido por favor...

En las escenas

¡Que no me lances el sedal te digo!
¡Es muy peligroso!

¡Oye, corta el rollo!

Si se engancha en mi gorra, verás mi cal...
Calla, si ya no la tengo...

¡Que no me lances el sedal te digo!
¡¿Acaso tengo cara de pez?!

¡Oye, corta el rollo!

Menos mal que no me ha dado...
¡¿Es que no sabes lo peligroso
que es lanzar el sedal en interiores?!

¡Oye! ¡Déjate de bromitas! ¡Así no se pesca!

¡Aaahhh!

Pero, pero... ¡¿Por qué eres así?!

¡La has hecho buena, gamberro!
¡Verás como te pille!

¡Mecachis en la mar salada! Se ha escapado.
La próxima vez, inclina la caña hacia donde
nade el pez
.

Mecachis... Se ha zafado del anzuelo
con tanto forcejeo.

Te recomiendo que inclines la caña hacia
donde vaya nadando el pez
. Así no luchará
y será mucho más fácil de atrapar.

¡Ja, ja! Se te ha escapado, ¿eh?
Si dejas que el pez forcejee, se soltará
tarde o temprano.

Inclina la caña en la misma dirección
que siga el pez al nadar
hasta que se canse.
¡Prueba otra vez!

Jefe, por favor...

Uf... Se te ha escapado por lento.
En cuanto notes que uno ha picado,
¡tira del anzuelo!

Ji, ji, ji. ¡Mala suerte! En cuanto notes que
uno ha picado, ¡tira con fuerza del anzuelo!

Si lo haces en el momento justo,
lo más difícil está hecho.

Cuando haya mordido el anzuelo, inclina la caña
hacia donde nade el pez
para impedir que luche
a contracorriente y se suelte.

¡Tate, ya está! Vale, ahora inclina la caña
hacia donde nade el pez
hasta que se canse
y deje de resistirse.

¡Ya lo tienes! Ahora inclina la caña en la
misma dirección hacia la que nada el pez

para que no pueda forcejear y soltarse.

Lo estás cansando, ¡ahora recoge el sedal!

¡Toma ya! ¡Ese pez está en las últimas!
¡Venga! ¡Date brío y recoge el sedal!

¡Eso es, joven! ¡El pez se está cansando!
¡Vamos! ¡Recoge el sedal!

Pero... apunta al estanque.
Pescarás más si el sedal cae dentro del agua.

Ahí no vas a pescar nada. Lanza el sedal
al centro del estanque, seguro que así
tendrás más suerte.

¡Lo de lanzar el sedal lo tienes dominado!
Vamos a intentar que un pez pique.

Mueve el señuelo para llamar su atención.
Poco a poco y con cuidado, así lo atraerás.
En cuanto notes la mordida, ¡tira del anzuelo!

Para que un pez pique, debemos conseguir
que crea que el señuelo es un manjar delicioso.

Mueve el señuelo para llamar su atención.
Despacio, que le dé tiempo a interesarse.
En cuanto notes la mordida, ¡tira del anzuelo!

¡Bien lanzado! ¿Seguro que eres nuevo en esto?
¡Je! Bueno, ahora viene lo difícil:
¡que un pez pique!

Agita el señuelo para llamar su atención.
No hagas movimientos bruscos y lo atraerás.
En cuanto notes la mordida, ¡tira del anzuelo!

Un consejillo. Hay más peces en el agua
que fuera de ella.

Cada pez que se escapa es una nueva lección
por aprender. Ya le pillarás el truco.
Lánzales el señuelo otra vez, ¡no te rindas!

No te fustigues si no lo logras a la primera
ni a la segunda ni a la tercera. Tú lanza
el señuelo cerca del pez, ¡y ya caerá en tu red!

¡¿Se puede saber qué haces?!
¡No puedes ir tirando gorras ajenas
al agua como si nada, leñe!

No pienso tolerar este comportamiento.
¡Tendrás que apoquinar una multa de 50 rupias!

¡Ja, ja, ja! ¡Gracias por las 50 rupias!

¡Di que lo sientes y que no lo volverás a hacer!
Muy bien, aquí se viene a pescar,
no a hacerse el gracioso con la caña, listillo.

¡¿Cómo que no tienes 50 míseras rupias?!
¡Pues me quedo con lo que lleves encima, hala!

N-no llevas ni una sola rupia...
¿Te has gastado todos tus ahorros
en venir a mi estanque a pescar?

Mira, hagamos una cosa... Como eres un cliente
fiel y te arrepientes, por esta vez lo dejo pasar.

¡Ahora ya sabes lo más fundamental!
Lo único que me queda por decir es que
no te sientas mal si se te escapa alguna pieza.

Y cuando necesites repasar estos conceptos,
no dudes en preguntarme. ¡Para eso estoy!

¡Y eso es todo lo que necesitas saber!
¿Qué? ¿Sientes el cosquilleo de la anticipación?

Bueno, cuando necesites repasar
las nociones básicas, ven a preguntarme.
Las repetiré hasta que se te graben a fuego.

¡Y eso es todo! Con la maña que te has dado,
ya mismo atrapas uno gigante.

Si necesitas repasar los conceptos básicos,
aquí me tienes. ¡Total, no tengo nada mejor
que hacer!