Matorral deku
Para el remake de Ocarina of Time de Nintendo Switch 2.



Dónde encontrarlo
Otras frases
Esa es la parte de atrás.
Eso es trampa...
Qué malo eres...
¡Fiiib! ¡A mí no!
Esto se te da regular...
¡Sigue, sigue, fiiib!
¡No pares, fiiib!
¡Esto se te da bien!
¡Lo has hecho genial, fiiib!
¡Fiiib! ¡Ni un fallo! ¡Menuda puntería!
Me has dejado boquiabierto.
¡Te has ganado algo especial!
¡Esto se te da muy bien!
¡Lo has vuelto a hacer genial, fiiib!
¡Fiiib! ¡Ni un solo fallo! ¡Qué puntería!
No me queda nada especial que darte,
pero aquí tienes un detallito.
Eh... Ya no puedes cargar ni con una sola
rupia verde más.
Tú eres rico, ¿no? Obviamente,
no me necesitas para nada.
En las escenas
¡Fiiib! ¡Déjame vivir! Oye... si te explico un
truquillo muy apañado, ¿me dejarías en paz?
Si caes desde una gran altura, prueba
a dar una voltereta hacia delante justo al aterrizar.
Si te sale bien, ¡no te harás daño!
Aunque si se trata de muchísima altura...
¡tampoco te garantizo nada! Je, je...
Pero eso... tú pruébalo, ¿eh?
¡Si te atreves!
¡Fiiib! ¡No me mates! Seré bueno, ¡lo prometo!
Hasta te voy a dar un consejo para demostrarlo.
Más adelante te toparás con un peculiar trío
de matorrales deku. ¡No conseguirás librarte
de ellos hasta que lo hagas en el orden correcto!
¡Y te voy a dar la pista! Es 2... 3... 1...
¡Más sencillo, imposible!
Y ahora... ¿me he convertido en un traidor?
¡¿Cómo has sabido nuestro secreto?!
¡Fiiib! ¡Qué fastidio!
Estoy tan enfadado que te voy a revelar
el secreto de nuestra reina, Gohma.
¡No soporta que le entre nada en el ojo!
Le sienta fatal.
Ay, reina mía... Cuánto lo siento.
No lo siento.
¡Fiiib!
Ha sido verte y saber que tenía que meterme
contigo, no he podido resistirme.
Has vuelto porque se te ha olvidado
lo que te conté, ¿verdad? Ay, qué mal
están las cabezas...
A ver, escúchame bien...
De adulto
A veces, en una horda de monstruos,
es posible localizar a su cabecilla.
Si despachas a unos cuantos secuaces,
se pondrá furioso y se lanzará a atacarte.
Lo notarás por ejemplo con los stalchild
de la llanura de Hyrule.
Ya sabes, identifica al cabecilla...
¡y enséñale quién manda!
Y no me hagas repetirlo más veces...
De niño
A veces, en una horda de monstruos,
es posible localizar a su cabecilla.
Si despachas a unos cuantos secuaces,
se pondrá furioso y se lanzará a atacarte.
Lo notarás por ejemplo con los guay
de la llanura de Hyrule.
¡¿Cómo has sabido nuestro secreto?!
¡Fiiib! ¡Qué fastidio!
Espera, ese olor... snif, snif... ¡lo reconozco!
¡Tú eres el tipo al que le conté un secreto
hace mucho tiempo!
Por tu culpa nos metimos en un buen lío
con Gohma... ¡Llevamos desde entonces
aquí escondidos!
¡Ahora no vayas y te chives! Tú nos guardas
el secreto y, a cambio, te contamos algo
interesante, ¿vale?
Si eres capaz...