Sostenido el Viejo
Para el remake de Ocarina of Time de Nintendo Switch 2.



Dónde encontrarlo
- CementerioDe adulto, De niño
Otras frases
Un secuaz de Ganondorf.
Esta juventud impetuosa.
¡Uaaah!
¡Iiih!
Sin embargo, nunca... ¿eh?
¿Ves ese emblema? Está asociado a la familia
real. Si vienes de su parte, demuéstralo.
Mira que reventar la lápida del mausoleo...
Todavía no me he recuperado del susto.
¡Yo soy el fantasma, a mí me toca dar los sustos!
No sé si creer eso de que este es un emisario
de la familia real...
¡Ejem! A lo que iba...
El mausoleo real guarda nuestra partitura.
Para adentrarte en él, debes bajar por esas
escaleras. Si piensas ir por ella, prepárate.
¿Ves ese emblema? Está asociado a la familia
real. Si vienes de su parte, demuéstralo.
Ya se lo había pedido y no me hizo ni caso.
Seguro que está mintiendo.
¡Un rayo cayó sobre el mausoleo de la familia
real y lo reventó! ¡Fue impresionante!
Ejem, yo no dije nada. Y tú oíste menos.
¿Aprendiste la Canción del Sol?
Con ella, podrás convertir el día en noche
y la noche en día a tu voluntad.
Es el fruto de muchas y largas jornadas
de trabajo... Ojalá todo el esfuerzo
haya valido la pena y te sea útil.
La Canción del Sol tiene el poder de convertir
el día en noche y la noche en día.
Extraordinario, aunque esté mal que yo lo diga.
En cuanto a las aplicaciones prácticas
de esta capacidad... en eso no entramos.
Parece que aprendiste nuestra Canción del Sol.
Mi hermano y yo desarrollamos una melodía
que invocara al sol y otra que llamara a la luna.
Juntas, componen la Canción del Sol, cuyo
sonido, a pesar del título y para mi satisfacción,
también evoca a la luna con sus dulces notas.
Aaah, la Canción del Sol... ¡Cuánto tiempo
perdimos discutiendo por el título!
Pero la historia de cómo nos decidimos...
¡Es un secreto!
¿Qué te detiene?
La partitura que escribimos está en el mausoleo,
bajando por esas escaleras. ¡Ve por ella!
¿Tocaste la Canción del Sol?
Quedó claro, ¿verdad? Pues adiós.
En fin, ahora permanecemos aquí, disfrutando
de nuestra tranquila existencia como fantasmas.
Hasta que llegaste tú, claro... y me parece
que ya sacaste nuestro secreto a la luz.
Hmmm... Eres muy hábil...
Creo que te juzgué mal...
No pareces un secuaz de Ganondorf.
Verás, mi hermano y yo somos compositores
que, tiempo atrás, servíamos a la familia real
de Hyrule.
Cuando estábamos vivos, el rey en persona nos
solicitó componer cierta canción. ¡El encargo
de nuestras vidas!
Pero, cuando ya estaba prácticamente lista,
¡la presión de completarla nos venció!
Y entonces nos convertimos en fantasmas.
Sin embargo, fuimos capaces de esconder
la canción a tiempo para que Ganondorf
jamás pudiera encontrarla.
Tienes cara de... tener algo rondándote la cabeza.
Cuando uno no tiene nada que decir,
es preferible el silencio. Muy sabio.
Si necesitas algo, susúrraselo a mi tumba.
Adiós.
Ese soy yo: Sostenido, el hermano mayor.
Ese soy yo: Bemol, el hermano menor.
¡Haces muy bien! A veces el silencio
es la mejor música.
Si necesitas algo, habla con mi hermano Sostenido.
Yo me retiro.
Llevo demasiado tiempo sin agitar la batuta...
He perdido facultades.
En vida, le habría dado una buena tunda a este don nadie.
Ejem, bueno...
Te cuento: mi hermano y yo somos dos
compositores que, tiempo atrás, servíamos
a la familia real de Hyrule.
El rey en persona nos solicitó componer
cierta canción. ¡El encargo de nuestras vidas!
Cuando aún vivíamos, claro...
Fue precisamente la presión de completar la
pieza lo que nos abatió... ¡cuando ya casi
la teníamos! Y aquí nos ves: dos fantasmas.
Por suerte, escondimos la canción a tiempo
para que Ganondorf jamás la encontrara.
Al menos eso nos salió bien.
En las escenas
¡Arggg! Es mi fin...
Habrase visto... ¡Grrr!
Ah, no... No pareces ser uno
de los secuaces de Ganondorf...
Me precipité al juzgarte.
Qué vergüenza. ¿Me habré puesto colorado?
Vamos a ver, ¡tampoco puedo revelarle
todos nuestros secretos a un absoluto
desconocido!
Si eres un emisario de la familia real,
¡colócate sobre el emblema real y demuéstralo!
Uf, con tanto ajetreo, estoy agotadísimo.
Será la falta de costumbre...
Me regreso a mi tumba. Adiós.
Um... Está muy feo gastarles bromas
a los difuntos, ¿sabes?
Pero bueno, como te disculpaste...
lo dejaré pasar.
Cuando uno no tiene nada que decir,
es preferible el silencio. Muy sabio.
Uf, en fin, con tanto ajetreo, estoy agotado.
Será la falta de costumbre... Me regreso
a mi tumba.
Si necesitas algo, ya sabes dónde encontrarme.
Adiós.
De niño
¿Qué artefacto oculto? No sé de qué me hablas,
y mira que llevo aquí muchísimo tiempo...
De niño
Mi hermano y yo estábamos tan absorbidos
por nuestro trabajo que no sabemos de mucho
salvo de música, me temo...
De niño
Si tienes preguntas sobre el cementerio,
habla con el fantasma del sepulturero.
Él sabrá ayudarte mucho mejor que nosotros.